Vaca Muerta consolida la transformación del sector energético argentino, proyectando un superávit comercial que alcanzaría los USD 8.846 millones en 2026 bajo el escenario más favorable. Este hito se sostiene en el crecimiento de la producción no convencional de hidrocarburos y la expansión sostenida de las exportaciones.
El sector ya muestra una tendencia positiva. Entre enero y octubre de 2025, el superávit comercial energético registrado fue de USD 6.067 millones, superando en USD 1.745 millones el saldo verificado en el mismo período de 2024. La estimación indica que la balanza comercial energética finalizará el año con un superávit en torno a los USD 7.600 millones, marcando el primer saldo positivo desde 2020.
Crecimiento del crudo, clave de la balanza
El principal motor de este superávit reside en las exportaciones de combustibles y energía, que subieron USD 1.023 millones en los primeros diez meses de 2025. Este impulso se debe al aumento de las cantidades vendidas al exterior, a pesar de que los precios internacionales mostraron una contracción interanual. El petróleo crudo aportó USD 867 millones adicionales, reflejando el crecimiento del volumen de exportación.
Simultáneamente, las importaciones energéticas muestran una marcada reducción, tendencia iniciada en 2023. Esta baja se explica principalmente por la práctica eliminación del gas natural importado de Bolivia, que se reemplazó por gas local, y por una disminución del 16% en las cantidades de gasoil foráneo, cuyo uso en usinas térmicas se reduce.
Escenarios de producción para 2026
Un trabajo de la consultora especializada Economía & Energía realiza dos proyecciones para 2026, basadas en diferentes supuestos sobre el ritmo de la actividad en Vaca Muerta y la evolución de las cuencas convencionales:
- Escenario optimista (alto potencial): Este escenario supone que se mantienen las tasas de crecimiento de la producción no convencional. La producción total de petróleo promedia 937.000 barriles diarios (kbbl/d), alcanzando los 987.000 kbbl/d a finales de año. La producción de shale oil promedia 642.000 kbbl/d. En este contexto, el superávit de la balanza comercial energética alcanza los USD 8.846 millones, con el crudo como principal aporte.
- Escenario prudente (estable): Contempla una disminución en la cantidad de pozos de shale oil conectados y un incremento en las tasas de declino de la producción convencional. La producción total de petróleo promedia 868.000 kbbl/d. El crecimiento del shale solo compensa el declino del convencional, manteniendo la producción total estable. Las exportaciones de crudo, bajo este supuesto, alcanzan los USD 7.291 millones.
Aún en el escenario más prudente, la balanza comercial del sector continúa registrando un significativo saldo positivo, lo que evidencia la transformación estructural del sector energético.
Factores que definen la inversión
La expansión productiva de los últimos años se dio en un marco de precios internacionales relativamente elevados, un escenario que las proyecciones indican que se modificará con la prevalencia de precios bajos durante el próximo año.
Para sostener las tasas de crecimiento del crudo, se requiere un nivel de inversión más elevado en la producción no convencional, tanto para mantener su tasa de expansión (34,8% interanual en octubre de 2025) como para compensar el posible declino en las cuencas convencionales. La evolución de la producción dependerá, por lo tanto, de la evolución de los precios internacionales y de la capacidad de las compañías para financiar los volúmenes de inversión necesarios.







