El aumento alarmante de accidentes viales en las rutas de acceso a Vaca Muerta llevó al gobierno de Neuquén a declarar la emergencia vial. Como primera medida urgente, se anunció una restricción a la circulación del tránsito pesado en horas pico, buscando descomprimir las vías que comunican la capital provincial con el corazón de la producción hidrocarburífera. Esta decisión llega apenas días después de que la administración del gobernador Rolando Figueroa sellara un acuerdo histórico con la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) para que diez empresas petroleras financien la construcción del bypass de Añelo, una vía paralela a la Ruta 7 que promete aliviar el flujo vehicular.
El colapso de las rutas provinciales, especialmente la Ruta 7 entre Neuquén, San Patricio del Chañar y Añelo, se hizo trágicamente evidente en las últimas semanas. La Coordinación de Tránsito de la zona Añelo-El Chañar reportó un dramático aumento en la siniestralidad, con cinco víctimas fatales en los últimos meses, tres de ellas ocurridas en las dos últimas semanas. La mayoría de estos choques involucraron vehículos que transportan personal petrolero o camiones de gran porte vinculados directamente a la industria. De enero a abril de este año, se contabilizaron 53 accidentes solo en el tramo que comprende la Ruta 7 entre Chañar y Añelo, en el cruce de la Ruta 7 con la Ruta 8, y en el cruce de la Ruta 51.
Para enfrentar esta crisis, el gobierno provincial creó el Consejo Provincial de Tránsito. Este nuevo organismo reúne a diversas autoridades públicas, incluyendo la Policía, divisiones de Tránsito, ministros y organismos de emergencia, así como a actores clave del sector privado y sindical. Se convocó a los sindicatos de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, y a la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), junto con la CEPH y el Sindicato de Camioneros, para abordar de manera conjunta la urgencia de la situación.
Restricciones y obras: un paquete de medidas para la seguridad vial
Tras la primera reunión del Consejo, la gestión de Figueroa anunció un paquete de medidas que se implementarán en las próximas semanas. La principal es la restricción del tránsito pesado en las franjas horarias de 7 a 10 y de 18 a 21 horas, consideradas las horas pico de mayor circulación. Complementariamente, se reducirá la velocidad máxima permitida en ciertos tramos, se establecerán controles de tránsito cada 10 kilómetros y se realizarán operativos sorpresa para garantizar el cumplimiento de las normativas.
Además de las restricciones, se anunció un ambicioso plan de obras. Este incluye la demarcación horizontal con pintura reflectiva, la instalación de cartelería LED y la reprogramación de semáforos para optimizar el flujo vehicular. También se prevé la eliminación de giros peligrosos y la colocación de reductores de velocidad en puntos críticos. El plan contempla la reparación de la calzada en la Ruta 7, la rehabilitación de la balanza ubicada en Picada 19 (El Chañar) y la creación de playas de estacionamiento específicas para camiones, buscando ordenar la logística del transporte.
A mediano plazo, en un plazo de 30 días a seis meses, el gobierno neuquino se comprometió a elaborar una mejora integral de la infraestructura. Esto abarcará el bacheo y señalización exhaustiva de las rutas, la reconstrucción de rotondas y la coordinación con la provincia de Río Negro para acciones conjuntas. También se incorporará tecnología avanzada, como radares inteligentes, alertas luminosas y monitoreo en tiempo real del tránsito. El plan integral cierra con la construcción de nuevos bypasses, campañas de concientización y la aplicación de sanciones a los infractores.
Bypass de Añelo: la industria pone $50 millones para la descongestión
La convocatoria al Consejo de Tránsito se produce pocos días después de un hito en la colaboración público-privada: la provincia de Neuquén y la CEPH acordaron el aporte financiero para construir el bypass de la Ruta 7. Este proyecto es crucial, ya que permitirá descomprimir el tránsito en la zona más álgida y congestionada de Vaca Muerta, ofreciendo una alternativa directa al flujo vehicular actual.
El acuerdo, firmado el 22 de mayo, establece que la Cámara, junto a diez de las principales empresas petroleras, aportarán 50 millones de dólares para la pavimentación de 51 kilómetros sobre las Rutas Provinciales 8 y 17, en el tramo correspondiente a la circunvalación de Añelo. Las empresas que se comprometieron a realizar aportes de US$6,8 millones cada una son YPF, PAE, Tecpetrol, Vista, Shell y Pluspetrol. Por su parte, Total Energies, Pampa Energía, Chevron y Phoenix sumarán otros US$2,58 millones cada una.
A pesar del compromiso, uno de los principales obstáculos que aún demoran el inicio de las obras es la conformación del fideicomiso que permitirá a las compañías canalizar adecuadamente estos fondos y garantizar su uso exclusivo en la construcción de la nueva ruta. Ante la urgencia de mejorar el estado actual de las rutas e infraestructura de Vaca Muerta, el gobierno de Figueroa propuso que la construcción sea ejecutada directamente por las empresas, mediante una donación de cargo. Una vez finalizada, la nueva ruta sería traspasada a la provincia, que podría devolver los US$50 millones a las empresas con lo recuperado a través de futuros peajes. Esta estrategia busca acelerar los tiempos y garantizar que las obras tan necesarias comiencen lo antes posible para aliviar la presión sobre las rutas de Vaca Muerta.







