Para sacar del subsuelo los hidrocarburos hacen falta fierros. No hay mucha ciencia, para perforar un pozo de petróleo la maquinaria es fundamental y el avance de la tecnología hace que los procesos sean cada vez más eficientes, seguros, rápidos y baratos, pero mientras las exigencias aumentan, los tiempos de entrega de equipos de última generación se estiran.
Un informe difundido por Chris Combs, Chief Operating Officer & Board Member de ElectriGen, reveló que la entrega de equipamiento se dilató más de un 100% en los últimos dos meses, con plazos que pueden alcanzar los 40 meses, con un mínimo de dos años en el mejor escenario. Estos tiempos son para mercados con cadenas de suministro maduras y acceso directo a fabricantes, como las cuencas de Estados Unidos.
Un experto del sector explicó a VacaMuerta.ar que los proyectos locales todavía no requieren motores a gas o reciprocantes, turbinas a gas o motores eléctricas, pero si alguna compañía nueva quisiera hacer debería sumar los tiempos de logística, aduana, transporte y puesta en marcha en campo lo que llevaría su implementación a casi un lustro desde el comienzo.
La consecuencia directa es clara: quien no inicia el proceso de adquisición con suficiente anticipación, no tiene equipo disponible cuando lo necesita y el cuello de botella se vuelve crítico, por delante incluso de la ingeniería o el financiamiento. "Los grupos que avanzan sin tener todas las respuestas suelen ser los mejor posicionados para asegurar activos", detalló Combs en su publicación.
Vaca Muerta corre con la ventaja de tener la curva de conocimiento de Estados Unidos, los procesos de desarrollo ya llegan con un nivel de avance casi definitivo y así la planificación corta camino, el próximo desafío para dar un salto tecnológico será comenzar mucho antes la adquisición incluso antes de la definición final del proyecto. "Esperar a tener todas las variables cerradas —contratos, ingeniería de detalle, permisos— puede significar llegar tarde a una ventana de disponibilidad que se cierra rápidamente", agregó una fuente a VacaMuerta.ar

En la actualidad, la cuenca se encuentra en una lenta migración a equipos DGB (dynamic gas blending). Este avance llevo a que las maniobras sean mejores, las potencias más altas, la presión también, y se mejoró la seguridad, con menor exposición de los trabajadores y tecnologías que suplen procesos. "En perforación siempre se utilizó el diesel como combustibles, para generar energía, con costos altos. Ahora se está operando con DGB, que es un motor de 85% de gas natural y 15% se genera la misma potencia con menos costos y emisiones", explicó Cristian Osorio, experto en equipos de perforación, desde Houston.
El futuro depara para Vaca Muerta Rigs con más potencia, más caballos de fuerza, manifolds más eficientes y sistemas de mezcla que permiten picos más altos de rate y presión sin penalizar estabilidad. Este upgrade técnico llevará a la reducción de tiempos muertos, mejorar la transición entre etapas y recortar horas no productivas por mantenimiento. Sin embargo, el pasó siguiente demandará de planificación y anticipación.







