Transportadora de Gas del Sur (tgs) aprobó la ejecución de su Proyecto NGLs, el mayor emprendimiento de procesamiento de líquidos de la historia argentina y confirmó así la Decisión Final de Inversión (FID) para una obra que promete cambiar el perfil exportador del país con 3.000 millones de dólares y puesta en operación prevista para 2030,
El proyecto apunta a resolver uno de los cuellos de botella estructurales que enfrenta el crecimiento de Vaca Muerta: la capacidad de procesar y evacuar los líquidos del gas —etano, propano, butano y gasolina natural— que se producen junto con el gas no convencional. Sin infraestructura suficiente para manejar esos volúmenes, la expansión de la producción encuentra un límite físico que ninguna perforación adicional puede sortear. El Proyecto NGLs viene a atacar ese problema de raíz.
La infraestructura que contempla la obra es de escala: un gasoducto de segregación de corrientes de gases de aproximadamente 100 kilómetros, nuevas instalaciones de procesamiento en la Planta Tratayén, un poliducto entre Tratayén y Bahía Blanca, una planta de fraccionamiento y una planta de almacenamiento en el polo petroquímico bonaerense, más obras complementarias en la terminal marítima para la exportación. Es decir, una cadena completa desde la cuenca hasta el barco.
El ancla comercial del proyecto ya está asegurada. El Directorio aprobó simultáneamente los acuerdos con YPF, Pluspetrol y Chevron, que en conjunto cubren más del 80% de la capacidad del sistema. tgs mantiene negociaciones avanzadas con otros productores para completar el volumen disponible.
"Es una inversión estratégica de gran relevancia para el desarrollo energético de Argentina", señaló Oscar Sardi, CEO de tgs. "El proyecto permitirá generar exportaciones por aproximadamente 1.200 millones de dólares anuales, reafirmando nuestra responsabilidad en el fortalecimiento de la infraestructura productiva del país."
En materia de empleo, la obra demandará aproximadamente 4.000 puestos de trabajo directos y 15.000 indirectos durante los cuatro años de construcción.
El Proyecto NGLs se suma a una serie de decisiones de inversión en infraestructura que están redibujando la geografía energética argentina. Junto al Vaca Muerta Oil Sur, los gasoductos de exportación en desarrollo y la expansión de la capacidad de procesamiento en la cuenca, la FID de tgs completa un cuadro en el que la Argentina empieza a construir, finalmente, la cadena de valor que Vaca Muerta siempre prometió pero que durante años esperó por el capital, los contratos y la señal política necesarios para concretarse.







