La Argentina Week en Nueva York fue el escenario de una inversión histórica destinada a capturar el "tesoro" que hoy se quema en las hornallas pero que vale miles de millones de dólares en el mercado global.
TGS, la principal transportista de gas del país, lidera el Proyecto NGL’s (Líquidos del Gas Natural) que implica un desembolso aproximado de u$s 3.000 millones, cifra que la posiciona como la mayor inversión en la historia argentina para el desarrollo de procesamiento de líquidos. El objetivo central reside en dejar de consumir el gas "rico" tal como sale del yacimiento y pasar a una etapa de industrialización a gran escala.
El fin del desperdicio: monetizar cada molécula
Actualmente, el gas que fluye desde Vaca Muerta posee una alta concentración de componentes asociados que la industria denomina "líquidos". Al carecer de la infraestructura de separación suficiente, estos productos, etano, propano, butano y gasolina natural, terminan mezclados con el metano y se consumen en hogares e industrias sin un valor agregado. El Proyecto NGL’s llega para corregir esta ineficiencia estructural, permitiendo que estos hidrocarburos se procesen, fraccionen y exporten de forma independiente.
Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía y co-controlante de TGS, subrayó que el país no concreta un proyecto de procesamiento de esta envergadura desde hace más de un cuarto de siglo. Según su visión, esta obra resulta fundamental para solucionar los cuellos de botella que amenazan con limitar el crecimiento del no convencional y consolidar definitivamente el perfil exportador de la República Argentina.

La magnitud del recurso que hoy se pierde es elocuente. Estimaciones del sector indican que la correcta separación y comercialización de estos líquidos generaría hasta u$s 5.000 millones anuales en exportaciones. Con Vaca Muerta concentrando ya más del 60% de la producción nacional de gas, la riqueza del shale gas neuquino ofrece una oportunidad única para sustituir importaciones y abrir mercados internacionales de alto valor.
Infraestructura estratégica: de Tratayén a Bahía Blanca
El despliegue técnico del proyecto contempla una traza logística que une el corazón de la cuenca con el nodo portuario más importante del país. El plan de obras incluye:
- Ampliación en Tratayén: Nuevas instalaciones de procesamiento de gas en la planta estratégica de TGS en Neuquén.
- Poliducto dedicado: Construcción de un ducto para el transporte de líquidos que conectará Tratayén con Bahía Blanca.
- Complejo de Fraccionamiento: Nueva planta de fraccionamiento y almacenamiento en el polo petroquímico bonaerense.
- Terminal Marítima: Obras complementarias en el puerto para facilitar la carga y despacho de buques exportadores.
Oscar Sardi, CEO de TGS, puntualizó que la ejecución demandará un plazo de 45 meses y atravesará cuatro provincias. El impacto en el mercado laboral también marca un récord para el sector servicios, con la previsión de crear 4.000 puestos de trabajo directos y unos 15.000 empleos indirectos, lo que dinamiza las economías regionales involucradas en la traza.
Proyecciones a 2030 y divisas genuinas
El horizonte de la Cuenca Neuquina para el final de la década anticipa una producción de petróleo de 1,5 millones de barriles diarios. Este volumen traerá aparejado un caudal de gas asociado de entre 40 y 50 millones de metros cúbicos por día. Sin la infraestructura que hoy propone TGS, ese volumen de gas saturaría los sistemas actuales o se desperdiciaría sin alcanzar su potencial económico máximo.
Marcelo Sielecki, desde el grupo co-controlante de la transportista, vinculó el Proyecto NGL’S con una visión de largo plazo que busca impactar directamente en la balanza comercial. Los cálculos oficiales de la compañía proyectan exportaciones por u$s 1.200 millones anuales una vez que el sistema opere a pleno.
Argentina no solo busca vender gas natural a sus vecinos o GNL al mundo, sino que ahora apuesta a competir en el mercado global de los líquidos, un segmento de alta demanda en la industria petroquímica internacional. La firma de acuerdos con las principales operadoras de Vaca Muerta confirma que el sector privado respalda la necesidad de esta obra para garantizar que el potencial de la roca se transforme en riqueza tangible para el país.







