"Los récords están para romperse", parece ser la frase de moda en Vaca Muerta que día a día logra nuevos hitos de producción y eficiencia con más etapas de fractura totales, más en un días, más barriles de petróleo, más metros cúbicos de gas, ramas verticales más extensas y también mayor cantidad de horas de bombeo continúo, el nuevo estándar operativo en la industria que define la eficiencia del shale al maximizar las horas de fractura y reducir tiempos muertos.
A principios de enero, Wenlen logró una marca histórica con 64 horas continuas, pero la vara quedó baja en la segunda semana de febrero cuando YPF y Halliburton, las dos compañías que lideran la actividad en la Cuenca Neuquina, alcanzaron las 110 horas consecutivas, lo que representa más de 4,5 días sin parar de fracturas.
"Seguimos elevando nuestros estándares operativos. Alcanzamos un nuevo hito en fractura al bombear durante casi 110 horas continuas, más de 4,5 días ininterrumpidos, en un PAD de nuestro bloque Loma Campana. Cada minuto fue monitoreado desde nuestro RTIC, garantizando no solo eficiencia operativa, sino también la calidad de nuestras estimulaciones", explicó el CEO y presidente de la petrolera estatal, Horacio Marín, en un posteo en su perfil de LinkedIn.
"Estos resultados reflejan gestión, tecnología aplicada y una disciplina sostenida, donde la claridad en cada rol es clave para lograr operaciones eficientes y seguras, y para dar continuidad a nuestros proyectos", agregó el líder de YPF.
Loma Campana es el yacimiento estrella de Vaca Muerta y en diciembre superó los 100 mil barriles diarios, lo que marca el pulso de toda la formación. Solo en octubre no lideró el ranking de producción, lo hizo La Amarga Chica, pero desde el comienzo de la actividad en la Cuenca Neuquina es el bloque donde se dan los mejores registros.
El bombeo continuo (continuous pumping) se perfila como el eje de la innovación productiva en la cuenca de no convencional más importante del país. La evolución de las metodologías de explotación y la adopción de tecnologías avanzadas no solo redefinen la métrica de éxito de la actividad no convencional, sino que traducen en resultados palpables para YPF y para el conjunto de operadores del yacimiento.
De sets de fractura a horas de bombeo efectivo
Tradicionalmente, la industria midió sus logros técnicos y de productividad por el número de etapas de fractura completadas, que en enero superaron las 100 mil en la historia y viene creciendo año a año. Sin embargo, hoy la eficiencia se evalúa por las horas efectivas de funcionamiento de los equipos sobre cada pozo, haciendo hincapié en minimizar los tiempos muertos entre etapas y maximizar el tiempo de bombeo activo.
La convergencia entre mejores prácticas operativas e inversión en herramientas de última generación llega en un momento clave para la cuenca: tras años de consolidación como uno de los principales reservorios no convencionales del mundo, Vaca Muerta enfrenta ahora el desafío de elevar la productividad de cada pozo y reducir costos para mejorar su competitividad y atraer inversiones.







