Un acuerdo trascendental entre la provincia de Río Negro y el consorcio Vaca Muerta Oil Sur (VMOS S.A.) formaliza la construcción de un nuevo corredor energético que conectará el Alto Valle con la costa atlántica rionegrina. La iniciativa, que contempla la edificación de un oleoducto de 470 kilómetros desde Allen hasta Punta Colorada y la instalación de una terminal de exportación en el Golfo San Matías, representa la inversión privada más importante en la historia de la provincia, superando los U$S 2.500 millones.
El consorcio VMOS S.A., integrado por las principales operadoras del sector –YPF, Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, PyG, Pluspetrol, Chevron y Shell–, financiará, construirá y operará la obra. Este desarrollo estratégico busca consolidar a Punta Colorada, en el municipio de Sierra Grande, como un punto neurálgico para el comercio internacional de energía, gracias a sus futuras terminales onshore y offshore destinadas a la exportación de crudo.
El convenio rubricado establece un aporte único de U$S 60 millones para la provincia, que se efectivizará en un plazo de 60 días desde la firma. Estos fondos se destinarán a programas de infraestructura, obras locales y el fortalecimiento institucional en diversas regiones del territorio rionegrino. Adicionalmente, a partir de 2026, el acuerdo prevé un aporte comunitario anual de U$S 40 millones durante 13 años. Este fondo periódico se orientará a programas sociales, educativos, culturales y de fortalecimiento municipal, garantizando una distribución territorial y sostenida de los beneficios generados por el proyecto.
En cuanto a los ingresos directos para la provincia, las empresas abonarán un canon portuario anual de U$S 14 millones por el uso de los espacios públicos de Punta Colorada. Este flujo constante de recursos impactará positivamente en las arcas provinciales. Asimismo, el acuerdo incorpora tasas específicas por control, fiscalización y gestión ambiental, asegurando la sostenibilidad de las tareas permanentes de supervisión de la infraestructura crítica y el cuidado del entorno.
Un aspecto distintivo del proyecto es el compromiso con el monitoreo ambiental en el Golfo San Matías. Este control permanente contará con la participación activa de INVAP, universidades públicas y organismos técnicos especializados, lo que asegura la aplicación de estándares internacionales en la protección del ecosistema marino.
El marco fiscal del acuerdo otorga estabilidad por un período de 30 años, brindando previsibilidad para las inversiones del consorcio. No obstante, el convenio respeta la autonomía provincial en materia ambiental, laboral y de desarrollo económico.
Por su parte, el Gobierno provincial asume compromisos cruciales para la concreción del proyecto, como la cesión de tierras para la traza del oleoducto y la terminal, así como la transferencia de permisos ambientales ya otorgados. Estas acciones buscan agilizar los plazos de ejecución y asegurar el cumplimiento de la normativa vigente.
El anuncio del acuerdo corrobora la información previamente difundida sobre el pago de un "canon" de aproximadamente U$S 1.000 millones a la provincia a lo largo de 13 años. Este entendimiento se alcanzó tras un proceso de negociación que se extendió por meses, luego de que la provincia planteara inicialmente la posibilidad de cobrar regalías sobre las exportaciones.

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, destacó que, además de los beneficios económicos directos, el proyecto "ayudará con miles de nuevos puestos de trabajo provincial, además de formación técnica para las futuras generaciones y oportunidades para más de 150 empresas locales". Actualmente, se observa el inicio del movimiento de suelo y el traslado de caños para la construcción del oleoducto.
La concreción del proyecto Vaca Muerta Oil Sur se produce en un contexto en el que las empresas petroleras solicitaron formalmente al Ministerio de Economía la inclusión de la iniciativa en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), adhesión que se aprobó en marzo.
La infraestructura proyectada en Punta Colorada incluye una terminal de carga y descarga con monoboyas interconectadas y una planta de tanques de almacenamiento, elementos clave para la exportación de hidrocarburos hacia mercados internacionales. El financiamiento del proyecto también avanza, con negociaciones en curso por parte del consorcio petrolero para obtener un préstamo internacional de U$S 1.700 millones a cinco años, respaldado por los futuros flujos de exportación.







