El mapa energético nacional alcanza un punto de inflexión con la firma del acta acuerdo entre el Gobierno de Río Negro e YPF. El gobernador Alberto Weretilneck y el titular de la petrolera de bandera, Horacio Marín, formalizaron el marco de estabilidad para el Proyecto Argentina LNG, la iniciativa de infraestructura más ambiciosa en la historia del país. Este paso jurídico blinda las inversiones por los próximos 30 años y posiciona al Golfo San Matías como el nodo exportador definitivo para el gas de Vaca Muerta.
Un "RIGI provincial" para asegurar miles de millones
El documento establece un esquema de estabilidad fiscal y reglas económicas claras, funcionando como un incentivo local que complementa el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) nacional. Con este hito, el proyecto logra cumplir una de las tres condiciones críticas que exigían los socios internacionales para gatillar los desembolsos.
Tras asegurar la titularidad de áreas clave de gas húmedo en el upstream mediante un intercambio con Pluspetrol, YPFavanza ahora hacia la firma definitiva con el brazo financiero de Adnoc (Emiratos Árabes). La meta inmediata reside en activar un esquema de project finance por US$ 12.000 millones durante este año, dentro de una inversión total estimada en US$ 30.000 millones que sumará también la participación de la italiana Eni.
Radiografía del complejo exportador
La operatoria técnica de Argentina LNG contempla una logística de escala global. El gas viajará desde la Cuenca Neuquina a través de un gasoducto dedicado de 520 kilómetros y 48 pulgadas de diámetro, independiente del sistema de transporte doméstico. Una vez en la costa rionegrina, el fluido ingresará a una planta de tratamiento en tierra antes de su paso final hacia el mar.

El corazón del sistema offshore consiste en dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) ubicadas a siete kilómetros de la costa, en una zona con 40 metros de profundidad. Estas terminales poseen una capacidad de producción de 12 millones de toneladas anuales de GNL. El diseño permite el almacenamiento de 270.000 metros cúbicos y la transferencia directa a buques metaneros de gran porte. Además, el proyecto incluye un poliducto de 22 pulgadas para valorizar los líquidos asociados al gas, diversificando la oferta exportable de la provincia.
Impacto social: Empleo y formación
Más allá de las cifras macroeconómicas, el acuerdo pone el foco en la integración territorial. Se proyecta la creación de hasta 30.000 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos, abarcando desde la fase de construcción de ductos hasta la operación técnica de las plantas. Para garantizar que este beneficio recaiga sobre los habitantes de la zona, el convenio crea un Programa de Formación Técnico-Profesional junto a la Fundación YPF e instituciones educativas locales.

El gobernador Weretilneck destacó que esta iniciativa busca el "arraigo y desarrollo", transformando la riqueza del subsuelo en oportunidades laborales dignas. Como contrapartida por el uso del territorio, YPF y sus socios realizarán una Contribución por Aporte Comunitario anual. Estos fondos poseen destinos específicos: obras de infraestructura, fortalecimiento del sistema de salud y seguridad en las comunidades rionegrinas directamente afectadas por la actividad.







