"Sin tren no hay posibilidades de que Vaca Muerta exista", aseguró Sebastián Cantero, CEO y fundador de Toro Brokers S.A. (TBSA), en diálogo con VacaMuerta.ar. El empresario adelantó que la única manera de garantizar el crecimiento de la cuenca neuquina es con vías, locomotoras, vagones; en definitiva, con un ferrocarril que llegue a Añelo y Rincón de los Sauces.
La previsión de crecimiento que podría llevar la producción a superar el millón de barriles diarios implica la necesidad de contar con más insumos y, por ende, con una logística capaz de dar soporte. Las rutas ya no son una opción, no por su estado ni por su tamaño, sino porque requieren mejoras sustanciales para eficientizar la industria, reducir costos y optimizar la operación.
En la charla con este medio, Cantero explicó que viene trabajando en el tren norpatagónico desde hace una década. Aseguró que cuentan con inversiones comprometidas y hasta adelantos para empezar las obras de inmediato, a la espera de la licitación que permitiría dar luz verde a un proyecto que, según él, marcaría un cambio estructural para la cuenca neuquina.
La iniciativa contempla una vía desde Bahía Blanca hasta Añelo, que luego se extendería a Rincón de los Sauces, en el hub norte, y a Malargüe, en la llamada Vaca Muerta mendocina. Otra rama partiría desde Contralmirante Cordero y Paso Córdoba, en General Roca, donde se ubican los yacimientos de arenas de cercanía. “Además, podríamos llegar a Punta Colorada”, agregó Cantero en relación al puerto rionegrino que se proyecta como salida del crudo al mundo.
"No nos interesa la obra, queremos que el tren llegue", enfatizó el CEO de TBSA, al detallar que el plan incluye también un parque logístico integral, con estaciones cada 25 kilómetros entre Añelo y Roca. “Es un tren de arenas, de cargas, para tubing, equipamiento; viene todo lo que entra por el puerto de Bahía Blanca, y también con cuatro unidades de pasajeros”, explicó.
El tren de Vaca Muerta generaría una mejora sustancial para la industria de los hidrocarburos de Neuquén, con impacto directo en Río Negro, Buenos Aires y Mendoza, y secundario en La Pampa y en el país en general. “El ferrocarril norpatagónico baja entre un 45 y 52% el costo logístico. Agrega un medio de transporte, y sin tren no hay posibilidades de que Vaca Muerta exista”, insistió Cantero.

Actualmente, el transporte se realiza por camión y rutas, con 4,5 millones de toneladas anuales de arena, que podrían escalar a 10 millones. “No solo no tenés rutas ni camiones: si los tuvieras, desde Entre Ríos hasta Añelo habría un camión de frente o de cola cada 600 metros”, graficó.
La obra ferroviaria se proyecta en etapas. Desde Bahía Blanca hasta Cipolletti las vías están deterioradas, lo que limita la circulación a trenes de baja carga y apenas 10 km/h en algunos tramos. En tanto, desde el Alto Valle a Añelo y hasta Paso Córdoba, se requiere una construcción completa porque no hay infraestructura previa.
“Se pueden avanzar entre 10 y 15 kilómetros de vía por mes, incluso 20, aunque es un territorio hostil. La primera etapa contempla 120 kilómetros y en poco más de un año podría estar lista”, detalló Cantero. La inversión total, calculó, rondaría los 810 millones de dólares, incluyendo la compra de 42 locomotoras y 2.200 vagones.
El proyecto de YPF
Horacio Marín, CEO y presidente de YPF, también dijo que está trabajando con un tren "para transportar arena y pasajeros a Vaca Muerta". "Sería para transporte trabajadores de Neuquén a Añelo y Rincón de los Sauces, que mejorará las rutas, la logística de YPF y las calidad de vida las personas, y una eficiente muy grandes para todos. YPF tiene un costo aproximado en combis de 50 millones de dólares al año", añadió y detalló que la industria en general gasta 100 millones en transporte.







