El precio del barril de petróleo Brent encontró un punto de relativo equilibrio este martes, en la previa de la Semana Santa que tendrá un freno de operaciones desde el viernes, pero sigue operando en niveles elevados y se comercializa a 107 dólares con una leve variación del 0,2% respecto del lunes, donde trepó casi un 3% en pocas horas.
Desde el comienzo de la jornada de hoy, el crudo se mantiene estable sin variaciones grandes y sigue en una valor elevado que pone en jaque a toda la economía mundial. Uno de los impactos más importantes se da en los combustibles y en Estados Unidos el galón alcanzó los 4 dólares, el nivel más alto desde 2022.
En Israel, el Ministerio de Energía anunció que el precio de la gasolina sin plomo de 95 octanos subirá a 8,05 séqueles (unos 2,54 dólares estadounidenses) por litro, frente a los 7,02 séqueles anteriores, lo que supone un incremento del 14,7 %. El organismo explicó que la subida (un problema que también se experimenta en la Argentina) se debe principalmente a un aumento de casi el 50 % en los precios del combustible en los países mediterráneos, en medio de los elevados precios mundiales del petróleo, vinculados a la guerra en curso con Irán.

Tanto el Brent como el WTI se revalorizaron más de un 50% en lo que va de marzo, tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán. Antes de la ofensiva estadounidense e israelí contra Teherán el 28 de febrero, el Brent se cotizaba en torno a los 73 dólares por barril.
El nuevo avance en los valores de los mercados del petróleo se da en medio de otra escalada discursiva del presidente de EE.UU., Donald Trump, al declarar su intención de "apoderarse del petróleo de Irán" y amenazar con tomar la isla de Kharg, que concentra más del 90% del petróleo que exporta el país persa.
Al plantear la posibilidad de ocupar la isla que posee la principal terminal de exportación petrolera de Irán, Trump sostuvo que "tal vez tomemos la isla de Kharg, tal vez no. Tenemos muchas opciones”. Además aseguró que las tropas estadounidenses no se enfrentarían a una resistencia iraní al indicar que “no creo que tengan ninguna defensa. Podríamos tomarla muy fácilmente”.
A pesar de la advertencia, el mandatario norteamericano aseguró que están avanzando positivamente las negociaciones indirectas con Irán por intermedio de Pakistán al afirmar que van “muy bien” y confiar que “podría lograrse un acuerdo bastante rápidamente”.







