La compleja situación económica que atraviesa la firma brasileña Raízen, licenciataria de la marca Shell en el país, apura la salida definitiva de sus activos en el mercado local. El holding registró pérdidas netas por USD430 millones en su último trimestre fiscal, factor que obliga a la compañía a desprenderse de unidades de negocio no estratégicas para sanear sus cuentas. En este escenario, la infraestructura de refinación y expendio en Argentina asoma como la principal pieza de cambio para estabilizar el balance del gigante regional.
La casa matriz en Brasil, conformada por los accionistas Shell Plc y Cosan, busca actualmente una inyección de capital mínima de USD1.900 millones (10.000 millones de reales). Según informes del sector, la presión financiera responde a una combinación de altas tasas de interés, cosechas agrícolas por debajo de lo previsto y fuertes apuestas en combustibles sustentables que todavía no rinden los frutos esperados. Este combo impactó de lleno en el valor de sus bonos, con caídas del 17% en los últimos tres meses, situando a la empresa entre los peores desempeños de los mercados emergentes.
Activos en juego y candidatos firmes
La operación en Argentina incluye activos críticos para la logística de hidrocarburos nacional: la refinería de Dock Sud, una red de 700 estaciones de servicio, una planta de lubricantes y otras unidades operativas. La venta de este paquete representa casi el 20% del mercado doméstico de combustibles, un botín codiciado por actores globales y locales con intereses en la cadena de valor de Vaca Muerta.
En la compulsa final destacan tres grupos con perfiles competitivos:
- Vitol: la firma suiza encabeza las propuestas económicas con una oferta que ronda los USD1.600 millones.
- Mercuria y Grupo Manzano: el grupo suizo Mercuria, aliado de José Luis Manzano y Daniel Vila en la petrolera Phoenix Global Resources, ofertaría cerca de USD1.400 millones. Su fuerte presencia en la cuenca neuquina le otorga una ventaja estratégica en la integración vertical.
- CGC: la petrolera de Eduardo Eurnekian mantiene su interés firme en la operación, buscando expandir su presencia desde la producción hacia la comercialización minorista.
Pese a las cifras iniciales, analistas del mercado estiman que el cierre definitivo de la transacción se ubicará en torno a los USD1.000 millones, ante la urgencia de Raízen por obtener liquidez inmediata.
El deterioro de la calificación crediticia
El mercado observa con cautela los movimientos de la compañía. Agencias internacionales como S&P Global Ratings y Moody’s rebajaron la calificación crediticia de Raízen tras detectar flujos de caja negativos y un deterioro constante en sus indicadores de deuda. Mientras su competidora directa en Brasil, Vibra SA, creció un 48% en el mercado, las acciones de Raízen sufrieron un desplome del 62% anual, acelerando el plan de desinversión en el Cono Sur.
La salida de esta firma no solo implica un cambio de manos en las estaciones de servicio, sino una reconfiguración total del downstream en Argentina. Con Trafigura (Puma Energy) fuera de la competencia según informes internacionales, el duelo entre Vitol, Mercuria y CGC definirá quién controlará la distribución del combustible derivado de la producción récord de la Cuenca Neuquina. La decisión final, prevista para los próximos meses, marcará el cierre de un ciclo para la marca de la concha bajo administración brasileña y el inicio de una nueva etapa para el abastecimiento energético nacional.







