La construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, un proyecto privado de infraestructura energética fundamental para el país, avanza a un ritmo sin precedentes. La aplicación de soldadura automática, una tecnología de clase mundial, permitió a la Unión Transitoria (UT) Techint - SACDE lograr un récord histórico en la provincia de Río Negro. Este hito subraya la capacidad de la industria local para implementar procesos de vanguardia que optimizan la seguridad, la calidad y la productividad en la construcción de ductos.
El récord alcanzado consistió en la realización de 170 soldaduras en una sola jornada. Esta marca impresionante, lograda en caños de 30 pulgadas de diámetro y 24 metros de longitud, se traduce en un avance de más de 4 kilómetros de ducto en un único día. El hito no solo acelera la construcción del proyecto, sino que también establece un nuevo estándar de eficiencia para la infraestructura energética en Argentina.
La soldadura automática se utilizó por primera vez en el país en 2022. Su debut se dio en la construcción del Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno (GPFPM). Posteriormente, la misma tecnología se implementó con éxito en la Reversión del Gasoducto Norte. Este historial de aplicación progresiva demuestra que el récord actual es el resultado de un proceso de aprendizaje y perfeccionamiento en el uso de herramientas de alta complejidad.
La adopción de esta tecnología en Argentina fue impulsada por la UT Techint - SACDE, que marcó un precedente en la industria local. La soldadura automática, que optimiza la calidad de las uniones y reduce los tiempos de trabajo, es un sistema que genera una mayor seguridad en la obra. Su implementación es clave para la viabilidad de proyectos de gran escala, donde la rapidez y la confiabilidad de la construcción son factores determinantes.
Dónde VMOS
El Oleoducto Vaca Muerta Sur se posiciona como una de las obras de infraestructura energética más relevantes del país. Su objetivo primordial es transportar el crudo desde la zona de Añelo, en Neuquén, epicentro de la producción de shale, hasta Punta Colorada, en la costa atlántica rionegrina. Su finalización permitirá a la Argentina aumentar significativamente su capacidad para colocar volúmenes crecientes de crudo en los mercados internacionales, un objetivo estratégico en el actual contexto global de la energía.
El proyecto está diseñado para otorgar a YPF y a toda la producción de Vaca Muerta la escala necesaria para competir eficazmente en mercados internacionales de alta exigencia, especialmente en Asia. Permitirá la carga de buques de 2 millones de barriles de capacidad, un hito que transformará las posibilidades logísticas y comerciales del crudo argentino.

El oleoducto tiene el potencial de alcanzar una capacidad de 700.000 barriles diarios con una inversión adicional mínima, lo que representa un incremento sustancial en la capacidad de evacuar el petróleo no convencional al mundo. Además, con la posibilidad de producción por fricción, esa capacidad podría estirarse incluso a 800.000 barriles diarios.
El segundo semestre de 2026 marcará el inicio de la primera etapa, con una capacidad de transporte de 180.000 barriles por día, para luego escalar a 360.000 barriles. La capacidad asegurada para 2027 es de 500.000 barriles diarios, una cifra que, según afirman, podría aumentar.
Con la capacidad proyectada y el incremento de la producción, las exportaciones de crudo de Vaca Muerta podrían superar holgadamente las expectativas. El CEO de la estatal confirmó hace unos meses que para 2027 se esperan exportaciones por 12.000 millones de dólares, pero anticipó que, con el pleno desarrollo del VMOS, se alcanzarán "más de 20.000 millones de dólares al año, seguro".







