La ciudad de Senillosa da un paso concreto hacia su transformación como polo educativo y laboral de la industria energética. El intendente Lucas Páez impulsó la creación de un Centro de Capacitación especializado que formará mano de obra calificada para Vaca Muerta, y esta semana el proyecto recibió el aval del Concejo Deliberante, que aprobó la aceptación de una donación de Tenaris, subsidiaria del grupo Techint.
La iniciativa contempla una inversión inicial de 120.000 dólares provenientes de aportes de responsabilidad social empresaria del grupo industrial, que incluyen una donación de 40.000 dólares anunciada previamente tras una reunión entre el jefe comunal y representantes de Techint, quienes evalúan además instalarse en la localidad luego de avanzar en la adquisición de terrenos privados y fiscales en la zona.
El futuro centro funcionará frente a la Escuela 369 y estará orientado a la formación técnica y profesional vinculada al sector energético y de servicios petroleros. El objetivo es claro: ofrecer a los jóvenes de Senillosa una salida educativa y laboral de calidad sin necesidad de abandonar su ciudad. "Es fundamental y necesario formar a nuestros jóvenes para el futuro de Vaca Muerta y el desarrollo de nuestra ciudad", afirmó Páez.

El intendente destacó que el municipio buscará convenios con instituciones terciarias y universitarias para que los estudiantes puedan desarrollar carreras completas en Senillosa. "Permitirá formar a nuestros jóvenes y que tengan un lugar propio para estudiar después del secundario", señaló, y subrayó que la apuesta apunta a complementar la oferta educativa local sumando el nivel terciario.
Para Páez, el proyecto es parte de una transformación más amplia que vive la ciudad: "Toda la infraestructura que se está desarrollando en nuestra ciudad permite que Senillosa sea una ciudad que piensa en el futuro, con identidad propia, que crece y se prepara para ser una de las ciudades motor de la provincia". En ese marco, valoró también el acompañamiento del gobernador Rolando Figueroa, cuya gestión impulsa la construcción de una nueva escuela en Senillosa —la primera en 40 años— con inversiones que también llegarán al barrio de Arroyito.
La articulación entre el sector público y privado que motoriza este centro de capacitación se presenta como un modelo de desarrollo local: inversión empresarial con impacto comunitario directo, formación adaptada a la demanda de la industria y una ciudad que apuesta decididamente a ser protagonista del crecimiento neuquino.







