La Legislatura de Neuquén será otra vez escenario de un debate caliente ligado a Vaca Muerta. En agosto de 2013 fue la Ley Provincial 2687, aquella que ratificó el acta acuerdo y el decreto provincial (Decreto 1208/13) que otorgaron a Chevron, en sociedad con YPF, una concesión de explotación no convencional por un plazo de 35 años en Loma Campana. Ahora será el proyecto de Ley 18406 por el cual se aprueba el acta acuerdo referente a GNL entre el ministro de Energía de Neuquén y la empresa YPF.
En el inicio del desarrollo de la cuenca, durante la administración de Jorge Sapag, el poder legislativo fue fundamental para darle las herramientas necesarias al gobierno provincial y que llegaran las inversiones que dieron inicio a la historia del shale en el país.
Este miércoles, con otra composición, la Legislatura tendrá una responsabilidad similar: poner en funcionamiento un sector productivo ligado a los hidrocarburos, en este caso el GNL. El oficialismo elevó a la cámara el acuerdo que firmó con YPF, para el desarrollo de cinco áreas gasíferas con regalías diferenciales, y tiene los votos necesarios para su aprobación.
El convenio, firmado el 4 de junio por el gobernador Rolando Figueroa y el CEO y presidente de YPF, Horacio Marín, establece un régimen especial para cinco concesiones no convencionales vinculadas al Proyecto GNL: estabilidad fiscal por 30 años, regalías variables de entre el 7,5% y el 12% indexadas al precio asiático del GNL —el índice JKM—, exención del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para operaciones de exportación, y un compromiso de inversión de hasta 175 millones de dólares en infraestructura para comunidades locales. El gobierno tiene 24 meses para que YPF notifique la decisión final de inversión. Si eso no ocurre, los beneficios no se activan.
El acuerdo alcanza a las concesiones Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II, cinco nuevas concesiones de explotación no convencional de hidrocarburos que YPF solicitó a partir de los bloques Meseta Buena Esperanza, Aguada Villanueva y el lote Las Tacanas. La provincia evaluó los proyectos y los consideró adecuados para maximizar la renta hidrocarburífera y promover el desarrollo económico provincial.
El proyecto establece un esquema variable de regalías: si el valor del GNL cae por debajo de los US16/MMBTU,laalıˊcuotaseraˊdel7,5 16 y US$ 20/MMBTU (como en la actualidad), la regalía será del 10%; si el GNL sube por encima de los 20, se liquidará al 12%. La lógica es que si el precio del GNL sube, la provincia cobra más; si baja, la carga sobre el proyecto se reduce para mantener su viabilidad económica.

La sesión fue convocada para las 18, no para las 10 como habitualmente, para evitar que las posibles protestas esperadas afecten el normal funcionamiento del jardín de infantes y la biblioteca. Además, de esta manera la iniciativa tendrá tratamiento en general durante la tarde y, a la medianoche, si se aprueba, iniciar una segunda sesión para su paso en particular.
Ya pasamos por esto
La escena tiene un antecedente directo. En 2013, la Legislatura neuquina debatió el acuerdo entre YPF y Chevron para desarrollar Loma Campana. Los argumentos en contra fueron casi los mismos de hoy: que el Estado resignaba renta, que las condiciones eran opacas, que se beneficiaba al capital extranjero en detrimento de la provincia. La resistencia venía de organizaciones ambientales, gremios y partidos opositores por el impacto del fracking en el ambiente y las cláusulas secretas, pero también del sindicato de petroleros por la entrega de la soberanía. La aprobación de la ley, en medio de un clima de mucha tensión dentro y fuera del palacio legislativo, puso en marcha Vaca Muerta. El acuerdo se aprobó igual.
Lo que vino después es historia conocida: Loma Campana se convirtió en el bloque no convencional más productivo de América Latina fuera de Estados Unidos, y Vaca Muerta pasó de ser una promesa geológica a ser el motor real de la economía neuquina y de la energía argentina, que bate récords productivos mes a mes.
Eso no significa que el acuerdo GNL sea idéntico ni que el resultado esté garantizado. Pero sí es el inicio de una nueva historia, esta vez del gas, en una cuentaa con recursos probados y proyecciones optimistas.
Los cantos de sirena
Lo que hace particular este debate es que el apoyo al proyecto trasciende el oficialismo. Los trabajadores del sector, a través del Sindicato de Petroleros Privados, con Marcelo Rucci a la cabeza, y el de Petróleo Jerárquicos, que conduce Manuel Arévalo, respaldaron el acuerdo. El argumento sindical es directo: el GNL puede generar entre 50.000 y 60.000 puestos de trabajo directos, y la ventana para desarrollarlo no es infinita. Si la transición energética avanza y el gas pierde demanda global, el recurso quedará en el subsuelo sin haberse aprovechado. "Es ahora o nunca", dijo Rucci.
Las 550 empresas agrupadas en la FECENE también dijeron que sí. No es frecuente que sindicatos y cámaras empresarias coincidan tan abiertamente en un debate legislativo con implicancias fiscales de esta magnitud.
También los intendentes y presidentes de las sociedades de fomento se expresaron a favor. La lista de jefes comunales incluye a: Mariano Gaido (Neuquén Capital), Ramón Solano Rioseco (Cutral Co), Fernando Banderet (Añelo), Víctor Ángel López (Santo Tomás), Julio César Hernández (Piedra del Águila), Perla Isabel Díaz (Picún Leufú), Edgardo Torres (El Sauce), Pedro Cuyul (Buta Ranquil), Silvia Cruces (Octavio Pico), Andrea Campo (Aguada San Roque), Gabriel Rojas (Los Chihuidos), Rubén Figueroa (Barrancas), Víctor Ortega (Los Miches), Oscar Mansegosa (Caviahue-Copahue), Luis Sepúlveda (Huinganco), Leonardo Grandon (Coyuco Cochico), Florentino Poblete (Villa del Nahueve), Manuel San Martín (Andacollo), Pablo Castillo (Villa Curi Leuvú), Diego Puentes (El Huecú), Marisa Antiñir (Las Ovejas), Daniel Soto (Loncopué), Ulises Herrera (Varvarco e Invernada Vieja), Juan Carlos Montesino (Taquimilán), Jorge Kilapi (Chorriaca), Alejandra Vazquez (Los Guanacos), Roxana Chávez (Villa Traful), Pablo Di Fonzo (Villa El Chocón), Ricardo Esparza (Bajada del Agrio), Diego Victoria (Aluminé), Lucrecio Varela (Las Coloradas), Damian Pereyra (Los Catutos), David Altamirano (Quili Malal), Eusebio Kiuentes (Ramón Castro), Jorge Wircalec (Sauzal Bonito), Arturo de Gregorio (Villa Pehuenia Moquehue) y Ramón Cuevas (Villa Puente Picún Leufú).
Algunos por convencimiento, otros por afinidad política, un grupo porque serán beneficiados por el desarrollo de concesiones en sus ejidos municipales, y otros tantos porque recibirán dividendos indirectos, pero el apoyo es masivo.
Las voces en contra
En la vereda de enfrente están los gremios, los partidos de izquierda y el peronismo. Con diferentes matices y argumentos, todos coinciden en señalar la baja de regalías, del 12% actual al 7,5% inicial para YPF, lo que representa un 34% menos. Los docentes de ATEN y ADUNC, los no docentes de APUNC, los estatales de ATE, y los judiciales de SEJUN lanzaron un paro y movilización para evitar el tratamiento.
ATE, con Carlos Quintriqueo como referente, rechaza el esquema de beneficios fiscales y advierte que implica resignar renta provincial sin garantías suficientes sobre el empleo genuino en la provincia. Sin embargo, llevarán este argumento a la paritaria para buscar un beneficio salarial. "No pueden decir que no hay plata", dijo por lo bajo un representante del gremio.
Desde el peronismo y la izquierda plantean el rechazo porque la baja de regalías afecta los ingresos de los neuquinos por 30 años; según sus representantes, el RIGI y el esquema GNL son una transferencia de recursos públicos al sector privado con retorno incierto para Neuquén.
El debate de fondo
Lo que se discute en la Legislatura no es solo si el acuerdo con YPF es bueno o malo. Es una discusión sobre el modelo: si Neuquén acepta reducir su alícuota de regalías para competir en un mercado global donde Estados Unidos concentra casi el 60% de las nuevas inversiones en licuefacción, donde Qatar y Australia dominan la oferta, y donde Argentina llega con una desventaja logística real.
El esquema de regalías variables con el JKM como referencia intenta resolver esa ecuación: si el precio sube, Neuquén cobra más; si baja, la carga se reduce para no destruir el proyecto. No es un regalo, es una apuesta. Y a su vez es la posibilidad de monetizar, diversificar e industrializar Vaca Muerta.
De un lado, el gobierno hace una apuesta fuerte. "El 100% de cero, es cero", dicen los diputados que apoyan el proyecto y destacan que generará inversiones, ganancias extraordinarias y empleo local. Del otro, exigen información sobre el desarrollo del negocio para garantizar la economía neuquina a futuro. La Legislatura tiene la última palabra, como también la tuvo en 2013.







