Vaca Muerta se consolida como un yacimiento de referencia a escala mundial, no solo por su petróleo y gas, sino también por sus subproductos. El proyecto Vaca Muerta Liquids, una iniciativa conjunta entre YPF y PlusPetrol, busca aprovechar los derivados del gas natural, como el etano, propano y butano, para diversificar las exportaciones argentinas. Esta apuesta se alinea con una tendencia global que privilegia los productos con valor agregado, incluso en un contexto de transición energética donde la demanda de crudo podría disminuir.
La demanda global de líquidos de gas natural (LGN) como insumo petroquímico muestra una tendencia creciente. Mercados clave en Asia, como China e India, son grandes importadores de propano, butano y naftas. El proyecto local permite a la Argentina orientar su producción hacia estas regiones, lo que genera una fuente de ingresos más sólida y diversificada. El gas licuado de petróleo (GLP), compuesto por propano y butano, también tiene una fuerte demanda global, no solo por el sector petroquímico, sino también por el consumo residencial. En el mundo, mil millones de personas todavía cocinan con biomasa, y el cambio a GLP representa una mejora en la calidad de vida.
El etano un actor clave
Un producto en particular le da al proyecto un valor estratégico inigualable: el etano. Se trata del principal insumo petroquímico en desarrollo a nivel mundial y, actualmente, Estados Unidos es el único proveedor de referencia. Con el potencial de Vaca Muerta y la infraestructura de procesamiento que esta iniciativa propone, Argentina tiene la posibilidad de convertirse en el segundo proveedor mundial de este producto.
La capacidad de producción de Vaca Muerta en LGN se estima en 10 millones de toneladas por año durante varias décadas, lo que podría generar hasta 5.000 millones de dólares anuales en exportaciones. En el caso del etano, se proyecta que la totalidad de la producción incremental se destine a la exportación, ya que no se identifica un interés local para absorber volúmenes importantes en el corto plazo. El desarrollo de una industria petroquímica nacional para su uso futuro es, no obstante, un paso deseable para el país.
El valor integral de Vaca Muerta
Esta nueva matriz exportadora no compite con el petróleo ni el gas. Por el contrario, los potencia, haciendo que Vaca Muerta sea un yacimiento más competitivo y robusto a escala global. El proyecto asegura el aprovechamiento integral de las enormes reservas de la formación, extrayendo productos valiosos que, de otra forma, se mezclarían con el gas para el consumo interno, limitando el negocio. Al separarlos, se maximiza el valor de los hidrocarburos, volviendo más rentables los pozos en un contexto de precios bajos de petróleo o gas.
Este desarrollo permite sostener la actividad, preservar el empleo y mantener activa la cadena de valor, demostrando que la forma de explotar un yacimiento para las compañías no es solo producir gas y petróleo, sino también los productos ricos que lo acompañan. El desarrollo de los líquidos de gas natural es un elemento clave en la competitividad de Vaca Muerta y una estrategia fundamental para capitalizar sus bondades a largo plazo.
Mejor de a tres
Un proyecto de infraestructura de gran magnitud se consolida para redefinir el valor de la producción de gas no convencional. Vaca Muerta Liquids es una iniciativa que PlusPetrol e YPF desarrollan en conjunto con el objetivo de procesar el gas natural para la obtención de propano, butano, gasolina y etano, productos de alto valor agregado. La propuesta, con una inversión inicial que superará los 2.000 millones de dólares, busca maximizar los beneficios económicos de la explotación y asegurar la sostenibilidad del negocio a largo plazo.
Este proyecto se presenta como un "habilitador" estratégico, diseñado para ir más allá de la producción de crudo y gas. La visión detrás de esta inversión se apoya en el concepto de una "mesa de tres patas": el petróleo, el gas natural y, como un tercer pilar de igual importancia, los líquidos de gas natural (LGN). Esta aproximación integral busca fortalecer la industria, diversificar su valor y aumentar su resiliencia frente a la volatilidad de los precios del mercado.
La infraestructura proyectada para Vaca Muerta Liquids se concibe para ser modular, escalable y abierta. El plan incluye una planta de procesamiento de gas en la provincia de Neuquén y la construcción de un poliducto de entre 500 y 600 kilómetros que funcionará como una "autopista" para transportar los productos hasta una planta de fraccionamiento en la costa atlántica. Este enfoque colaborativo, donde otros actores pueden sumarse para utilizar la infraestructura, se inspira en el modelo de mercado midstream estadounidense.
La propuesta de tener un poliducto que sirva a toda la cuenca es un factor clave para la eficiencia y el desarrollo del sector. No solo resuelve las necesidades actuales de los socios, sino que proyecta una solución para el futuro, con un diseño que permitirá la ampliación a medida que la producción aumente en los próximos años. El proyecto busca desarrollar un mercado en Vaca Muerta donde cada productor pueda elegir la alternativa de procesamiento, transporte y despacho que más le convenga, generando así una mayor competitividad.







