En un contexto de fluctuación de precios internacionales del petróleo y el gas, la clave para la resiliencia de la industria en Vaca Muerta reside en la capacidad de maximizar el valor de cada recurso extraído. El proyecto Vaca Muerta Liquids, una iniciativa conjunta entre PlusPetrol e YPF, se presenta como una estrategia fundamental para conseguir ese objetivo, demostrando cómo los subproductos del gas natural no solo son un recurso valioso en sí mismos, sino que también mejoran la rentabilidad y estabilidad de toda la operación. El proyecto genera un valor agregado significativo, especialmente en la ventana de transición, que es el "driver" de la iniciativa.
El valor agregado que genera esta iniciativa se distribuye de manera diferenciada según las características geológicas de las áreas. Vaca Muerta se divide en tres "ventanas" principales: la de petróleo, la de transición y la de gas. La mayor contribución económica del proyecto se concentra en la "ventana de transición", una zona que PlusPetrol explota en áreas como La Calera y Meseta Buena Esperanza, donde las cantidades de crudo y gas son equiparables.

En esta zona, el proyecto Vaca Muerta Liquids aumenta el flujo de caja libre (free cash flow) de un pozo en un 35%, elevándolo de 200 a 270 millones de dólares. Este incremento demuestra que el contenido de gas en esta ventana, que es rico en líquidos, le otorga una economía de escala que no se logra en otras zonas. El gas en esta ventana tiene 200 toneladas de propano, butano y gasolina por millón de metros cúbicos de gas natural, lo que hace que su tratamiento sea sumamente rentable. En contraste, en la “ventana de gas”, donde el gas es más “seco” (con solo 50 toneladas de GNL por millón de metros cúbicos), procesarlo para obtener el gas natural licuado genera una pérdida de valor, ya que el costo de tratamiento supera el valor de los pocos NGL que se obtienen.
De igual modo, en la “ventana de petróleo”, si bien el proyecto es técnicamente necesario, el valor agregado es relativamente pequeño (el free cashflow sube de 240 a 260 millones de dólares), porque la cantidad de gas es reducida, a pesar de su alta densidad (300 toneladas de GNL por millón de metros cúbicos).
Desde PlusPetrol, en un medio de comunicación especializado en el tema, se aclaró que esta métrica considera la totalidad de los costos operativos y de inversión del proyecto, no solo el costo de procesamiento. La iniciativa busca aumentar la resiliencia de los pozos de Vaca Muerta en coyunturas de precios bajos, permitiendo sostener la actividad, preservar el empleo y mantener activa la cadena de valor.
El proyecto puede bajar significativamente los costos de producción (break-even) del gas y el petróleo, haciendo que la operación sea más sólida frente a las turbulencias del mercado. El enfoque en la maximización del valor agregado es fundamental para el futuro de Vaca Muerta. El proyecto hace que los pozos sean más robustos en coyunturas de precios bajos del petróleo o gas, un factor crítico para atraer y mantener las inversiones a largo plazo. Al aprovechar productos que de otra forma se mezclarían con el gas natural para consumo interno, la iniciativa permite orientar la producción hacia mercados que, según las proyecciones, continuarán creciendo, especialmente el de los insumos petroquímicos.
}La estrategia no se enfoca en competir con el crudo o el gas, sino en potenciarlos, creando una “mesa de tres patas” donde la producción de GNL se integra como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible y rentable de Vaca Muerta. La forma de explotar un yacimiento para la compañía es maximizar el valor agregado, no solo producir gas y petróleo, sino también los productos ricos que lo acompañan, lo que en última instancia se traduce en una industria más robusta y competitiva a escala global.







