Durante más de cuatro décadas, Rincón de los Sauces fue sinónimo de petróleo convencional. La ciudad construyó su identidad sobre esos pozos que hoy muestran un declino sostenido e irreversible. Pero algo cambió. Lo que durante años fue una promesa empieza a tomar forma de certeza: el shale llegó al norte de Vaca Muerta y lo hizo con nombres propios, cifras concretas y un oleoducto en construcción que no deja lugar a dudas.
El hub norte de la cuenca neuquina, ubicado a unos 30 kilómetros de Rincón de los Sauces, concentra hoy tres proyectos de escala mayor que reconfiguran el mapa productivo del shale argentino. Tecpetrol, Chevron y Pluspetrol operan en bloques contiguos con planes de inversión que en conjunto superan los 3.000 millones de dólares. La zona que durante décadas fue el patio trasero del desarrollo no convencional se perfila como su próxima gran frontera.
El proyecto que define la escala
El más ambicioso de los tres es Los Toldos II Este, operado por Tecpetrol con un 90% de participación y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) con el 10% restante. El bloque, que ya ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), contempla una inversión inicial de 2.400 millones de dólares hasta 2028 y la perforación de aproximadamente 380 pozos. La producción se desplegará en dos módulos: 35.000 barriles diarios en marzo de 2027 y 70.000 barriles diarios en julio del mismo año, lo que equivale a cerca del 10% de la producción actual de todo el país.
El objetivo de Tecpetrol en el norte neuquino va más allá de Los Toldos II Este. La compañía del Grupo Techint apunta a los 100.000 barriles diarios en esa zona, combinando ese bloque con Puesto Parada y Los Toldos I Norte, donde ya tiene cuatro pozos de avanzada con buenos resultados en los ensayos. Durante el pico de construcción del megaproyecto, la UOCRA local proyecta más de 3.000 personas trabajando en simultáneo.
Los otros jugadores del norte
Chevron opera El Trapial Este, su proyecto solista en la zona, con una meta declarada de llegar a los 30.000 barriles diarios desde los 25.000 actuales. La country manager de la compañía, Ana Simonato, describió al hub norte como "una gran oportunidad de colaborar y trabajar juntos", en un área donde conviven varias operadoras con bloques contiguos y una lógica que se parece cada vez más a la del corredor central de Vaca Muerta.

Pluspetrol completa el cuadro con Bajo del Choique-La Invernada, los cinco bloques que adquirió a ExxonMobil a fines de 2024. La compañía, una de las más activas de los últimos dos años en la cuenca, ya firmó acuerdos de capacidad de transporte con Oldelval bajo la modalidad ship or pay, lo que garantiza financiamiento para el oleoducto que conectará toda esa producción con el sistema troncal.
La infraestructura que lo hace posible
Ningún proyecto de escala sobrevive sin infraestructura de evacuación. Esa fue durante años la principal limitación del norte neuquino y la razón por la que el shale tardó en desembarcar en serio. Hoy esa restricción tiene respuesta concreta: el Duplicar Norte, el nuevo oleoducto de Oldelval adjudicado a Techint, conectará la zona de Rincón de los Sauces con la estación de bombeo de Allen, en Río Negro, a través de 207 kilómetros de traza y 24 pulgadas de diámetro. La inversión es de 380 millones de dólares.
El esquema de capacidad es progresivo: 220.000 barriles diarios en la primera etapa prevista para diciembre de 2026, 300.000 en una fase intermedia y hasta 500.000 en el techo máximo, con la incorporación de nuevas estaciones de bombeo. Ese ducto se integrará con el sistema Duplicar Plus, que ya opera al 95% de su capacidad, y con el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), conformando una red logística que da previsibilidad de largo plazo a los productores del norte.
La ciudad que se reinventa
El impacto sobre Rincón de los Sauces es inevitable. A diferencia de Añelo, que está a poco más de una hora de Neuquén capital, Rincón queda a cuatro horas de distancia. Eso significa que los trabajadores no pueden hacer el viaje de ida y vuelta en el día, lo que genera una demanda estructural de infraestructura urbana, vivienda, servicios y proveedores locales que la localidad deberá absorber. El crecimiento del hub norte no es solo una noticia para la industria: es una oportunidad y un gran desafío para la ciudad.







