Ya son 36 los proyectos que se presentaron su solicitud para el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), de los cuales 16 ya cuentan con la aprobación y los otros 20 están en fase de evaluación. En menos de dos años, el programa ya garantizó inversiones por 27 mil millones de dólares y hay otros 67 mil millones en espera. Vaca Muerta es el corazón del desarrollo económico y donde están centradas las aplicaciones más cuantiosas: los 25 mil millones de YPF, que se suman a iniciativas de todas las empresas de oil&gas. La minería mira de cerca, pero con otros volúmenes.
El último en sumarse al RIGI, y uno de los últimos en llegar a la cuenca Neuquina, es GeoPark, que junto a Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), presentó formalmente su solicitud de adhesión para desarrollar un hub de petróleo no convencional por más de USD 1.000 millones. El objetivo es integrar los bloques Loma Jarillosa Este (LJE) y Puesto Silva Oeste (PSO) y pasar de 1.500 a 20.000 barriles diarios en tres años.
No es el proyecto más grande del tablero, pero su llegada tiene un valor simbólico preciso: todos quieren jugar en Vaca Muerta, ya no son solo las grandes protagonistas. Empresas de toda envergadura y experiencia encontraron en el régimen una plataforma viable para financiar proyectos que difícilmente llegarían a la etapa de inversión masiva.
El estado del régimen: 36 presentaciones, 16 aprobaciones
Desde su sanción en julio de 2024, como parte de la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, el RIGI acumuló 36 solicitudes formales por un monto total de cercano a los USD 94.965 millones. De ese universo, 16 proyectos ya recibieron aprobación del Poder Ejecutivo, comprometiendo inversiones por más de USD 21.000 millones. Otros 20 desarrollos permanecen en evaluación y, de concretarse, aportarían USD 67 mil millones.

El ministro de Economía, Luis Caputo, proyectó que el volumen total de inversiones aseguradas bajo el régimen alcanzará los USD 140.000 millones, incluyendo nuevas presentaciones previstas por entre USD 30.000 y USD 40.000 millones. Entre las más esperadas figura la de Chevron, que confirmó un proyecto por USD 10.000 millones orientado a profundizar su posición en bloques estratégicos de Neuquén, e YPF con 25 mil millones.
El ingreso de GeoPark al RIGI no es un evento aislado, marca la certeza que genera la cuenca Neuquina, que transita el mayor ciclo de compromisos de inversión de su historia. La variable crítica ahora no es la disponibilidad de capital, sino la capacidad de la cadena de valor —logística, servicios, infraestructura vial y portuaria— para absorber semejante volumen de actividad simultánea.
El proyecto ancla: LLL Oil
El anuncio más disruptivo de las últimas semanas llegó deYPF. La petrolera de bandera formalizó su adhesión al RIGI para el proyecto LLL Oil, la mayor iniciativa presentada hasta la fecha bajo este régimen: USD 25.000 millones de inversión a lo largo de 15 años, con la perforación de 1.152 pozos en áreas contiguas de Vaca Muerta.
El plan apunta a alcanzar un plateau de producción de 240.000 barriles diarios hacia 2032, con la totalidad del crudo destinada al mercado de exportación a través del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Las proyecciones de la estatal sitúan las exportaciones anuales en USD 6.000 millones una vez alcanzado ese umbral, con un ingreso de divisas acumulado superior a los USD 100.000 millones durante la vida útil del proyecto. La creación de 6.000 empleos directos completa el argumento de escala.
LLL Oil se apoya logísticamente en VMOS, el oleoducto de 473 kilómetros que conecta Allen con Punta Colorada y que YPF lidera junto a Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron, Shell y Tecpetrol. Con una inversión de USD 2.486 millones ya aprobada en el RIGI y financiamiento de USD 2.000 millones asegurado con un consorcio de bancos internacionales —Citi, Deutsche Bank, Itau, JP Morgan y Santander—, VMOS está en plena construcción y apunta a operar antes de fin de 2026.
El resto del mapa no convencional
Más allá de los proyectos ya aprobados, la lista de solicitudes en evaluación revela la amplitud del interés inversor en la cuenca. Pluspetrol presentó una solicitud por USD 12.000 millones para el bloque Bajo del Choique – La Invernada, con 600 pozos proyectados y una producción objetivo de 100.000 barriles diarios en 25 años. Tecpetrol ingresó un proyecto de USD 2.400 millones para Los Toldos II Este; Pampa Energía solicitó adhesión por USD 4.500 millones para Rincón de Aranda; y Phoenix Global Resources planea invertir USD 6.000 millones en Río Negro. En infraestructura de procesamiento, MEGA presentó un proyecto de USD 360 millones para transporte y procesamiento de líquidos de gas.
La agenda del gas: GNL y gasoductos
En paralelo al frente petrolero, la agenda gasífera avanza en dos frentes complementarios.
Southern Energy (PAE con 30%, YPF vía Sur Inversiones con 25%, Pampa Energía 20%, Wintershall 15% y Golar 10%) obtuvo la aprobación de su proyecto de licuefacción en el Golfo de San Matías. Con una inversión total de USD 6.878 millones en dos etapas —la primera hasta 2031 y la segunda hasta 2035—, el proyecto contempla el despliegue del buque de licuefacción Hilli Episeyo y su puesta en marcha prevista para fines de 2027. PAE ya colocó bonos por USD 375 millones en los mercados internacionales para financiar la iniciativa.
En una escala aún mayor, Argentina LNG —el proyecto de YPF junto a Eni y XRG (brazo de ADNOC)— avanza tras la firma de un Acuerdo de Desarrollo Conjunto (JDA) en febrero de 2026. El plan contempla 12 millones de toneladas anuales de GNL mediante plataformas flotantes de licuefacción, con una inversión estimada de entre USD 26.000 y USD 29.000 millones incluyendo upstream e infraestructura. El ingreso formal al RIGI está previsto para 2026.
La infraestructura de transporte también recibió su impulso: el Ministerio de Economía aprobó la adhesión de TGS para la Ampliación del Tramo I del Gasoducto Perito Moreno, con una inversión de USD 550 millones. La obra elevará la capacidad de transporte de 21 a 35 MMm³/día en el tramo Tratayén–Salliqueló, permitiendo sustituir importaciones de GNL por USD 700 millones anuales. El inicio de operaciones comerciales está fijado para el 1° de abril de 2027.







