Vaca Muerta vuelve a demostrar que es el motor indiscutible de la Argentina y una de sus madres fundadores vuelve a la acción. Chevron confirmó que presentará un proyecto de inversión inédito por USD 10.000 millones bajo el amparo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La noticia fue ratificada por el ministro de Economía, Luis Caputo, tras una reunión en Estados Unidos con Eimar Bonner, directora financiera de la compañía, y Laura Lane, responsable de Asuntos Corporativos. La magnitud del desembolso no solo consolida a la firma norteamericana como un actor central en la Cuenca Neuquina, sino que valida la estrategia oficial de utilizar el RIGI como el imán principal para el capital extranjero de escala.
El proyecto de Chevron se suma a una lista que ya supera los 100.000 millones de dólares en iniciativas bajo este régimen. Para las operadoras, la estabilidad tributaria y las facilidades cambiarias por 30 años son el combustible necesario para proyectar pozos que, de otra forma, quedarían en el tintero.
"Nos garantizaron que estarán enviando el nuevo proyecto en los próximos días", señaló Caputo desde Washington. Este anuncio llega en un momento clave, mientras el Ejecutivo busca derogar el histórico "Decreto Chevron" (929/2013) para unificar todos los beneficios bajo una sola ventanilla: el RIGI.
Con una producción nacional de petróleo que ya roza los 890.000 barriles diarios, la apuesta de Chevron apunta a perforar el techo del millón de barriles. La compañía, que opera bloques estratégicos en Neuquén, busca replicar y superar los niveles de eficiencia que hoy permiten realizar hasta 1.800 etapas de fractura mensuales en la cuenca.
El despliegue técnico previsto para este megaproyecto no solo implica más torres de perforación, sino una demanda sostenida de servicios especiales y una logística que pondrá a prueba la infraestructura regional. Según estimaciones del sector, este nivel de inversión es fundamental para alcanzar el superávit comercial energético de u$s 7.800 millones proyectado para los próximos años.
Un efecto dominó en la Cuenca
El movimiento de Chevron no es aislado. Se da en sintonía con otros gigantes como Vista Energy, que recientemente anunció la inscripción de sus bloques Águila Mora y Bandurria Norte al mismo régimen.
Para Vaca Muerta, el mensaje es claro: la transición energética global impone una ventana de tiempo limitada y las empresas están decididas a extraer hasta la última gota de recurso no convencional. Con el petróleo como punta de lanza y el GNL en el horizonte, la cuenca neuquina se prepara para una década de actividad sin precedentes, donde los u$s 10.000 millones de Chevron son solo el comienzo de una nueva era exportadora.







