El gobernador Rolando Figueroa dijo que el impacto de la formación neuquina excede los límites provinciales al derramarse en las cuentas de otros estados y en el desarrollo de la actividad privada en distintos puntos del país, y remarcó que desde la administración provincial se trabaja en la provincia del futuro.
El mandatario participó en Houston de la quinta edición de "Shale en Argentina: Descubriendo Vaca Muerta para el mundo", organizada por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), y delineó una hoja de ruta con horizonte en 2030, año en el que la provincia aspira a duplicar la actividad de la industria. Según planteó, ese salto en la producción exige en paralelo un desarrollo equivalente de la infraestructura provincial para sostener la sustentabilidad social del proceso.
Figueroa atribuyó el liderazgo neuquino a haber sido la primera jurisdicción del país en tener armado su ecosistema de gas y petróleo, lo que a su criterio le permitirá ahora funcionar como plataforma de arranque para las economías de otras provincias, tal como ocurrió con Río Negro, que se consolidó como puerto de salida de la producción neuquina. En esa línea, mencionó también la necesidad de profundizar la vinculación con Chile y el desarrollo de corredores como el Camino de la Fe, una traza de más de 800 kilómetros que conecta 20 localidades y 20 lagos de la provincia.
El gobernador se refirió además a la presión migratoria y de infraestructura que genera el crecimiento del sector, y remarcó que buena parte del 13% de la renta petrolera que le queda a la provincia se reinvierte a diario en obras para sostener ese círculo virtuoso, del que también se benefician la Nación y el resto de los distritos. Reivindicó, en ese sentido, que la política hidrocarburífera se sostuvo en Neuquén como política de Estado a lo largo de más de un siglo, más allá de los cambios de gestión.

Respecto de la relación con la administración nacional, Figueroa destacó el ordenamiento macroeconómico y la actualización de la Ley de Hidrocarburos dentro de la Ley Bases, un proceso en el que —según dijo— se tomó en cuenta la experiencia de provincias productoras como Neuquén para diseñar un régimen de promoción de inversiones con proyección internacional.
En el plano educativo, el gobernador puso en valor el programa provincial de becas Gregorio Álvarez, que calificó como el más importante de América Latina y que se financia en un 60% con aportes de las operadoras petroleras. Para Figueroa, allí radica el mayor legado posible de la actividad: garantizar que las próximas generaciones neuquinas reciban una educación superior a la de la actual.
El mandatario cerró su exposición con una definición sobre el after-shale: aseguró que la provincia no busca quedar con "tierra arrasada" el día en que la industria decline, y adelantó que una vez cancelada la actual deuda de infraestructura, el paso siguiente será la constitución de un fondo soberano que sostenga en el tiempo las externalidades positivas del boom hidrocarburífero.







