El primer trimestre de 2026 quedará en los libros: el desplome de las importaciones energéticas y el salto exportador de Vaca Muerta llevaron el superávit comercial a USD 2.405 millones, con exportaciones por USD 2.837 millones, lo que representa un avance interanual del 1,9%, mientras que las importaciones del sector tuvieron una baja de 35,7%, cayendo hasta USD 432 millones.
La foto es buena y la película parecer mejor, pero en el medio hay un par de imágenes a tener en cuenta: la dependencia no terminó, en el invierno Argentina necesitará importar unos 25 busques de GNL, por unos 1200 millones de dólares, lo que generará otro equilibrio comercial, sin embargo de cara a los próximos años la compra de petróleo y gas irá en caída, mientras que las ventas aumentarán de la mano del VMOS y en GNL.
Según los últimos datos publicados por el INDEC, la balanza comercial del país registró un superávit histórico de USD 2.523 millones, una cifra que se apoya fundamentalmente en el músculo de la producción energética no convencionales, lo que marca el giro de 180 del sector, que pasó de la dependencia al autoabastecimiento en los últimos cinco años.
El informe detalla que en el primer trimestre de 2026 se rompieron todos los récords de eficiencia y si bien en invierno se necesitará GNL importado, será un 30% que en 2025. "El boom energético de Vaca Muerta permitió que, en este arranque de año, se lograra un superávit que no se veía en décadas", destacaron los analistas del sector.
Los números del trimestre
- Superávit comercial: USD 2.523 millones (impulsado por la energía y el agro).
- Exportaciones: Crecimiento sostenido en el despacho de crudo liviano (Medanito) hacia mercados internacionales.
- Importaciones: Caída drástica en el rubro combustibles y lubricantes, gracias a la mayor disponibilidad de gas local.
El factor Vaca Muerta
Este escenario no es casualidad. La consolidación de proyectos bajo el régimen del RIGI y la puesta en marcha de nuevas etapas de fractura han permitido que la producción de petróleo ronde los 878.000 barriles diarios, mientras que el gas natural se mantiene firme sobre los 140 MMm3/d.
Para el país, esto significa pasar de la "resistencia" energética a la consolidación como exportador neto. Con el superávit de marzo en la mano, el desafío ahora pasa por acelerar las obras de evacuación para que el techo de Vaca Muerta esté, cada vez, un poco más alto.
Qué pasa con el gas
El precio del gas para el invierno empieza a ganar lugar en la agenda energética mientras que el gobierno define la privatización o no de la licitación para la importación de Gas Natural Licuado (GNL), el insumo clave para regasificar en las terminales locales y satisfacer la demanda interna durante los meses de mayor consumo. entre mayo y septiembre.
A pesar de la gran capacidad productiva de Vaca Muerta, Argentina no cuenta con la infraestructura de evacuación y distribución desde la Cuenca Neuquina al resto del país para poder abastecer de gas la demanda de los hogares, la industria, el GNC y las centrales de Energía Eléctrica durante el invierno, por lo que es necesario la compra de unos 25 buques de GNL.
La transacción estuvo a cargo del Gobierno Nacional, a través de Enarsa, en los últimos 18 años, pero este año el presidente Javier Milei decidió hacer una licitación para delegar en manos de empresas privadas la función de agregación de demanda, importación y comercialización del GNL necesario. El proceso concluyó el lunes y hubo dos oferentes que terminaron en un empate técnico: Transfigura con prima de 4,91 dólares por millón de BTU y Naturgy que ofertó una prima apenas superior, de 4,95 dólares.
Ambas cotizaciones se calculan sobre el precio del gas natural en el mercado europeo, referenciado en el índice TTF (Title Transfer Facility), principal indicador de precios global, que cotiza en unos 16 dólares en la actualidad por lo que el contrato rondaría los 21 dólares el millón de BTU, un 75% más caro que los 12 dólares que se pagaron en 2025. A eso se suman flete, regasificación y operación en Escobar. Esta alza en los valores se trasladara a las facturas de los usuarios, por lo en el gobierno evalúan la posibilidad de mantener la licitación en manos del estado y aplicar alguna bonificación a la tarifa para contener el precio del gas en invierno.
El aumento del precio del GNL por la guerra en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, que afectó el tránsito por el Estrecho de Ormuz y dañó la infraestructuras de las principales productoras iraníes y qataríes.







