La detención de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, tras una operación quirúrgica de fuerzas estadounidenses, marca un punto de quiebre en la geopolítica energética global. Mientras en Buenos Aires y Neuquén la comunidad venezolana celebró el fin de un ciclo, en el corazón de Vaca Muerta, petroleros del sector que emigraron hace años analizaron el impacto de este hito sobre el mercado del crudo y el desafío de reconstruir una infraestructura devastada.
El escenario en Venezuela tras la intervención del gobierno de Donald Trump combina dos realidades opuestas: la euforia externa de quienes residen en el extranjero y una "calma intrigante" puertas adentro. La caída del líder socialista abre interrogantes sobre el futuro de una de las reservas más grandes de crudo del mundo y la convivencia de este gigante dormido con desarrollos como la Cuenca Neuquina.
Una calma bajo zozobra
Para José Miérez, nacido en Maracaibo, criado en Cabimas y de larga trayectoria en la industria, la noticia representa el "primer puntapié" de una transición esperada por décadas. Sin embargo, el panorama en las calles venezolanas dista de ser festivo debido al control territorial de los grupos civiles armados.
“Es muy tensa la situación allá. Hay una calma estresante o una calma intrigante, porque la realidad es que sacaron la cabeza pero el resto de la mugre sigue allí”, describe.

El temor a represalias domina el espacio público. Según relató, los controles móviles en las calles incluyen la revisión de dispositivos móviles. "La gente tiene que borrar sus WhatsApp porque la orden es detener a quienes estén a favor de la intervención; la pena son 20 años", advierte. A diferencia del festejo en Argentina, en Venezuela impera la incertidumbre: "No hay manifestaciones de alegría por temor. Allá no hay festejo porque si van a festejar, dicen que están de acuerdo con lo que ocurrió".
La reconstrucción petrolera: ¿Amenaza o complemento para Vaca Muerta?
La reactivación del país venezonalo genera debates en el mercado internacional sobre una posible saturación de oferta y la consecuente caída del precio del barril. No obstante, los especialistas consultados coinciden en que el daño estructural en la cuenca del Lago de Maracaibo y la Faja del Orinoco es de tal magnitud que cualquier regreso significativo al mercado demandará años.
Venezuela pasó de producir cerca de 3,7 millones de barriles diarios a fines de los 90 a poco más de 800 mil en la actualidad. Miérez recuerda que PDVSA, la empresa petrolera estatal, llegó a ser la segunda operadora del mundo y hoy "nadie da un centavo por ella".
Ante el temor de que esta reaparición afecte el desarrollo de los no convencionales en Argentina, Nicola Lamontanara, ingeniero nacido en Maracaibo, es tajante: “Hay déficit mundial de petróleo. Todos los competidores van a vender crudo. El temor de que baje el precio por mayor producción no es inmediato; en cinco años eso podría pasar, porque destruyeron todo y no invirtieron nada”, haciendo referencia a las gestiones de la industria petrolera tanto del gobierno de Hugo Chávez como de Nicolás Maduro.
El rol de Estados Unidos y la soberanía
La intervención del pasado 3 de enero reavivó el debate sobre la soberanía y el interés petrolero de Estados Unidos. Para los entrevistados, la lectura de una "invasión por petróleo" resulta simplista.
Miérez sostiene que la relación técnica entre ambos países data de 1910 y que el objetivo actual es recuperar las condiciones para producir tras las expropiaciones de empresas como Halliburton, Exxon y Chevron. "Hay que saber un poquito de historia para no ser tan ligeros y decir que están robando petróleo. El objetivo era Maduro y se completó", afirmó.
Por su parte, Lamontanara enfatiza la ilegitimidad del régimen caído como argumento central: "Hay que respetar la soberanía de un país, pero él (Maduro) no es el presidente, es un usurpador. Perdieron las elecciones y no mostraron las actas".
El retorno y el aporte de la experiencia neuquina
La posibilidad de una transición política activa el deseo de retorno para muchos profesionales que hoy prestan servicios en Vaca Muerta. La creación de grupos de trabajo internacionales para la reestructuración de las industrias eléctrica, minera y petrolera ya es una realidad en la diáspora.
“Si las condiciones están y yo puedo aportar un granito de experiencia para la recuperación de la industria, yo volvería con todo el gusto del mundo”, confiesa Miérez. El aprendizaje adquirido en el desarrollo del shale argentino podría ser, paradójicamente, uno de los activos más valiosos para la futura reconstrucción del parque industrial venezolano.
¿Cómo sigue la situación?
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó esta semana su respaldo a la transición política y reconstrucción de Venezuela durante un acto político realizado en el hotel Motor City Casino de Detroit.

A diez días de la operación militar, el mandatario estadounidense señaló que su administración está “recuperando a Venezuela” y sumó: “Vamos a ser grandiosos para Venezuela, grandiosos para nuestro país”.
“Estamos recibiendo, como dije, millones y millones de barriles de petróleo. Y ahora están llegando inicialmente a diario, 50 millones y con un valor de más de 5 mil millones de dólares, eso en un solo día”, detalló tras su diálogo de la semana pasada con líderes del sector petrolero y las autoridades de transición del régimen chavista, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello.
En ese sentido, señaló: “Bajaremos aún más los precios del petróleo. Estamos en su nivel más bajo en seis o siete años, pero vamos a lograrlo". Trump aseguró que Estados Unidos va a “colaborar con Venezuela” en los próximos meses y sumó: “Haremos que ese país vuelva a ser muy fuerte”.







