"Más compromiso. Más inversión. Más futuro", fue el lema del Grupo L, que desembarcó en Vaca Muerta con una planta elaboradora de alimentos en Centenario con capacidad de producción de 6.000 viandas diarias -ampliable a 12.000- y que funcionará también como centro de distribución y logística.
"La decisión de invertir en Centenario responde a una necesidad de integrar producción y logística en un mismo punto, lo que reduce tiempos, mejora la eficiencia y nos da mayor control sobre la operación, en una región donde la demanda crece de forma sostenida». El ejecutivo también subrayó el enfoque diferencial de la compañía: «No se trata solo de alimentación, sino de llevar estándares de hospitality a contextos exigentes, donde la experiencia del usuario impacta directamente en el bienestar y la productividad", dijo Sebastián Lusardi, CEO de Grupo L.
La planta fue inaugurada esta semana en Centenario con la presencia de los responsables de la compañía y autoridades locales, entre ellos el intendente comunal Esteban Cimolai, que recorrió las instalaciones.
La nueva sede de la firma, que tiene presencia ya en 15 provincias del país, demandó una inversión de $ 2.200 millones, tiene 1.200 metros cuadrados y generará 90 puestos de trabajo. Está ubicada en un lugar estratégico a 15 kilómetros de la capital provincia y de camino a los yacimientos de petróleo y gas no convencional. Desde allí abastecerá a clientes de Neuquén, Río Negro y Chubut.
Algunos de los clientes de Grupo L son YPF, para el bloque de shale oil Loma Campana; Tecpetrol, para las áreas Fortín de Piedra, Los Bastos y Agua Salada; Pampa Energía, para la hidroeléctrica Pichi Picún Leufú y la central térmica Loma La Lata; Central Puerto, para la hidroeléctrica Piedra del Águila; el INVAP, para su centro en Bariloche; y las constructoras Techint y Sacde, para el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).







