La compañía presentó su balance correspondiente al tercer trimestre de 2025, el primero bajo el control de su nuevo accionista mayoritario, TanGo Energy S.A.U., en un contexto de repunte sostenido de la actividad en Vaca Muerta y otras cuencas.
El informe, enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), refleja un patrimonio neto de US$59,6 millones. Este valor resulta del proceso de normalización financiera iniciado en julio, el cual incluyó una reestructuración de pasivos, el ordenamiento del capital y un ajuste integral de procesos internos. La llegada del nuevo accionista permite afianzar una estructura más sólida y orientar la estrategia hacia un crecimiento de largo plazo.
Ventas en alza y foco en cuencas clave
En línea con la mejora del sector, la empresa alcanzó ventas por US$34,2 millones entre julio y septiembre, marcando el nivel más alto del año. Este logro forma parte de un plan de estabilización que la empresa aplica en las cuencas neuquina y cuyana.
La reorganización corporativa reposiciona a la empresa en el mapa energético, permitiendo la reactivación de su agenda productiva y el fortalecimiento de sus vínculos institucionales.

Payún Oeste: el eje de la reposición en Mendoza
Como parte de su estrategia de reposicionamiento, el CEO de TanGo Energy, Pablo Iuliano, retomó el diálogo con los gobernadores de Río Negro (Alberto Weretilneck) y Mendoza (Alfredo Cornejo).
En Mendoza, Iuliano definió al área Payún Oeste como el eje central de su desarrollo. Este bloque, ubicado en la extensión mendocina de la formación Vaca Muerta, es considerado el proyecto insignia de la firma en dicha provincia. El plan de inversión para este sector contempla US$8 millones a lo largo de diez años, destinados a:
- Reactivación de pozos.
- Estudios geológicos y perforación.
- Desarrollo de infraestructura.
- Acciones de saneamiento ambiental.
Además de Payún Oeste, la firma mantiene actividad en otras áreas mendocinas (Chañares Herrados, Atuel Norte, Puesto Pozo Cercado Oriental y Confluencia Sur), donde acumula compromisos de inversión por más de US$130 millones.
“Mendoza con el no convencional tiene una oportunidad que no se exploró del todo”, aseveró Iuliano, subrayando el potencial inexplorado de la provincia.En paralelo a la ofensiva en Mendoza, la compañía busca fortalecer su presencia en Río Negro, enfocándose en la mejora del desempeño de sus yacimientos convencionales. La empresa señala que parte del desafío pasa por recuperar equipos y resolver problemas de mantenimiento que se arrastraron desde la crisis económica previa.







