El foro Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World, organizado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas en Houston la semana pasada, reunió a gobernadores, inversores, operadoras y empresarios de la industria para mostrarle al mundo el potencial del no convencional argentino. Había una silla vacía: la del sindicalismo petrolero.
Marcelo Rucci, secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, la señaló con nombre y apellido. "Si tienen interés de que participemos, que lo hagan como corresponde. Nosotros no tenemos por qué llegar por la puerta de atrás de ningún lado", dijo el dirigente, y fue directo sobre el origen de la omisión: la invitación que recibió el sindicato llegó a través de FECENE, no del IAPG, la entidad que organizó el evento. Para Rucci, esa distinción no es un detalle protocolar sino una señal sobre el lugar que se les asigna a los trabajadores en la narrativa del boom energético.
"Creo que al ser parte de una industria, la parte de los trabajadores es la parte más importante de la industria. Claro que está bien que se busque inversiones, que se busque acuerdos, que se busque un horizonte para lo que va a ser Vaca Muerta, pero nunca hay que dejar afuera a los trabajadores, es un error que se comete", afirmó. El sindicato que representa a quienes perforan, fracturan y operan los pozos que el mundo fue a ver en Houston no estuvo en la sala donde se les mostró a los inversores internacionales por qué deberían apostar a la cuenca.
Rucci reconoció que el gobernador Rolando Figueroa "tuvo la deferencia de hablar de nosotros" en el evento y que la relación con el mandatario es fluida. Pero dejó en claro que el agradecimiento tiene un límite: el problema no era del gobernador sino del IAPG. "Hay mucha hipocresía en esto", dijo, y pasó al otro tema que tenía en agenda.
Halliburton y el pedido que no va a prosperar
El mismo día que el foro de Houston terminaba, Rucci salió a responderle a Halliburton, la empresa que concentra alrededor del 52% de las etapas de fractura de Vaca Muerta y que en las últimas semanas intentó modificar de manera unilateral las condiciones comerciales con sus proveedores locales. "Nadie va a trabajar gratis y menos aún vamos a permitir despidos", fue categórico.
La firma buscó imponer nuevas condiciones a sus pymes proveedoras, argumentando la necesidad de reducir costos en un momento donde la actividad sigue creciendo pero los márgenes se comprimen. La respuesta de FECENE fue contundente, señalando que esas condiciones "vulneran los compromisos asumidos y comprometen la sustentabilidad de la cadena de valor".
Rucci sumó la voz del sindicalismo al rechazo. "Halliburton lo que hizo en la Argentina fue monopolizar una gran parte de lo que es el servicio que presta. Esos costos los tienen que asumir ellos, no la gente, no las pymes", afirmó, y anticipó el resultado que espera: "Va a tener que barajar y dar de vuelta y mirarlo desde otra manera. Nadie va a trabajar gratis".
El antecedente que nadie quiere repetir está en Chubut. Hace un año, Halliburton cerró sus operaciones en la provincia ante el declive de la actividad en el Golfo San Jorge, dejando un tendal de despidos y proveedores sin contratos. Para el sindicalismo neuquino, ese escenario no es negociable en una cuenca que viene encadenando récords de fractura y que en agosto cerró con 2.262 etapas, un 12,5% más que en julio.







