YPF presentó los resultados trimestrales con resultados sólidos y un EBITDA ajustado récord de USD2.800 millones, impulsado por los mayores precios internacionales del crudo, el crecimiento sostenido del shale oil y un destacado desempeño del negocio de refinación.
La producción de shale oil de la compañía alcanzó los 216 mil barriles diarios, un nivel que ya representa el 80% de la producción total de petróleo de YPF. En paralelo, los costos de extracción continuaron a la baja, en línea con el mayor peso relativo de los activos no convencionales dentro del mix productivo y con el avance del proceso de desinversión en campos maduros.
En el segmento downstream, YPF registró un nuevo récord de procesamiento en sus refinerías, con 351 mil barriles diarios. La compañía completó además otro trimestre sin necesidad de importar diésel ni naftas, un dato que confirma la tendencia de autoabastecimiento que viene consolidando en los últimos períodos. La firma refina el 70% de su producción, mientras que solo el 30% es de otras compañías.
Caja fuerte y menor apalancamiento
La generación de caja se mantuvo en niveles elevados: el flujo de caja libre se ubicó cerca de USD1.000 millones después de intereses. Ese resultado permitió que la liquidez de la compañía trepara a un máximo histórico de USD2.500 millones, mientras que el apalancamiento neto descendió a 1,1x.
Venta de Metrogas
Como hecho relevante del período, YPF anunció la venta de su participación del 70% en Metrogas por USD780 millones. La operación se enmarca en el plan de la petrolera de desprenderse de activos no estratégicos, fortalecer su posición financiera y concentrar recursos en el desarrollo de Vaca Muerta.
Qué viene
De cara al segundo semestre, YPF prevé acelerar la actividad y las inversiones en shale para seguir incrementando la producción, con el foco puesto en la eficiencia operativa, la generación de caja y la optimización de su portafolio de activos.







