La empresa británica Aveva puso el ojo en Vaca Muerta y también puso la bala con una de sus apuestas más ambiciosas para la región: Connect, una plataforma presentada en Hannover Messe que ya se perfila como el corazón de su estrategia de crecimiento en América Latina.
Se trata de una solución 100% en la nube, potenciada por inteligencia artificial, diseñada para integrar en tiempo real datos, procesos y equipos a lo largo de toda la cadena de valor industrial. Su diferencial no está solo en la tecnología, sino en su capacidad para ordenar información dispersa y convertirla en decisiones operativas más eficientes, seguras y con menor consumo energético.
Para Federico Hernández, vicepresidente de Aveva para América Latina, el contexto regional —y especialmente el argentino— es excepcional. “La Argentina va a necesitar nuevos gasoductos, carreteras, obras portuarias y plantas de tratamiento de agua. Ese salto de infraestructura exige tecnología que garantice continuidad operativa y eficiencia”, señaló.
Aveva ya trabaja con las principales petroleras del país, aunque evita revelar nombres. Sus soluciones permiten monitorear pozos en tiempo real, ajustar parámetros productivos, simular escenarios complejos y gestionar de forma inteligente el mantenimiento de activos críticos, desde refinerías hasta plantas de procesamiento.
El alcance de la compañía, sin embargo, va mucho más allá del petróleo y el gas. Automotriz, alimentos, logística, puertos, tabaco y tratamiento de aguas forman parte de un ecosistema donde la digitalización industrial avanza de manera transversal. La clave, explican desde la empresa, es que sus herramientas se integran con sistemas digitales ya existentes, facilitando la adopción tanto en grandes corporaciones como en empresas de menor escala.
Hernández subrayó que el boom de inversiones no solo impulsa nuevas obras, sino también una fuerte demanda de optimización. “Las compañías quieren producir más, pero también hacerlo con menos energía, menos fallas y mayor precisión en la planificación”, afirmó.

En paralelo, la minería aparece como otro gran motor. San Juan y el litio empujan la incorporación de modelización avanzada, planificación colaborativa e inteligencia artificial, en un sector que Aveva anticipa en plena fase de expansión acelerada.
La transformación tecnológica, advierte el ejecutivo, tiene además un componente crítico: el talento argentino. En ese plano, la compañía trabaja con realidad aumentada y simulación industrial para entrenar operadores y técnicos, una herramienta que ya utilizan las principales petroleras del país.
“Hoy hay empresas que capacitan a su personal en plantas virtuales, donde simulan fallas, maniobras y escenarios operativos antes de interactuar con la infraestructura real. Eso mejora la seguridad y acorta drásticamente los tiempos de formación”, explicó.
A nivel global, Aveva observa una industria en pleno proceso de cambio, atravesada por mayores exigencias de eficiencia energética, digitalización y competitividad. Argentina, según Hernández, tiene condiciones para subirse a esa ola, siempre que fortalezca su productividad y su base técnico-profesional.
El crecimiento de la clase media mundial también juega su papel. “En la próxima década, millones de personas demandarán más energía, alimentos, agua y servicios. Argentina puede ser un proveedor estratégico, pero necesita prepararse”, sostuvo.
Con Vaca Muerta como locomotora, la minería en expansión y una infraestructura que comienza a alinearse, Aveva confía en que la digitalización industrial será el hilo conductor de un nuevo ciclo de inversiones tecnológicas. La empresa proyecta un crecimiento sostenido en el país y ya trabaja en nuevas alianzas de cara a 2026.
En ese escenario, los datos dejan de ser ruido y pasan a ser estrategia. Y la industria, finalmente, empieza a hablar un mismo idioma.







