Quince años después de los primeros pozos no convencionales, Vaca Muerta todavía sigue en su etapa inicial. Así lo planteó el ministro Gustavo Medele en una entrevista en La Vuelta Con Vos por Radio Con Vos Neuquén: según su estimación, hasta hoy se explotó "no más del 6 o 7%" del total de la formación. "Estamos recién empezando a entender la roca", afirmó.
La Cuenca Neuquina tiene casi un siglo de producción activa, pero poco más de una década de no convencional. El funcionario sostuvo que el desarrollo exige compromisos de igual horizonte. Una concesión petrolera se otorga por 35 años, con posibles prórrogas, y los proyectos no dan rentabilidad durante los primeros siete u ocho años, sino que la alcanzan entre el octavo y el décimo. "Es una actividad que nos interpela a pensar en el largo plazo", agregó.
Para Medele los primeros pozos verticales y difíciles de volver productivos sirvieron para empezar a entender la roca. Después llegaron los de 1.000 metros horizontales y hoy se perforan de más de 3.000, lo que exige más equipamiento, más tecnología y capacitación permanente del personal. En ese sentido, el gran hallazgo de estos años es la productividad.
Según el ministro, en igualdad de condiciones, la roca de Vaca Muerta demostró ser más rentable que otras formaciones no convencionales, como el Permian de Estados Unidos, lo que alcanzó para compensar el sobrecosto logístic, que surge de traer equipos a Neuquén y de llevar la producción a los mercados.
Nuevas áreas: conocer el recurso y sumar operadoras
Las áreas recientemente licitadas están en zonas sin actividad y, por lo tanto, sin conocimiento de la roca. El primer objetivo, explicó el ministro, es que la provincia pueda cuantificar y poner en valor el recurso con la información que dejen la sísmica y la perforación. El segundo es atraer empresas nuevas y dar escala a operadoras que ya están en Vaca Muerta pero tienen pocas áreas.
Las ofertas se evalúan con una matriz que combina tres pilares:
- Actividad exploratoria: sísmica y pozos con alta capacidad de mediciones petrofísicas, además de la inversión comprometida.
- Participación estatal: presencia de la empresa provincial Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).
- Regalías: el aporte que la empresa se compromete a pagar a la provincia.

"Uno puede ofrecer altas regalías, pero si la inversión es muy baja, a la provincia no le genera mucho beneficio", dijo Medele sobre la lógica de la ponderación y explicó que en esta instancia inicial no se pidió un plan de evacuación. "Se trata de etapas exploratorias que pueden demandar unos cinco años. Si los resultados son exitosos, las empresas deberán solicitar la concesión y recién entonces presentar el proyecto de evacuación", añadió.
"Con lo puesto": la cautela ante la llegada de gente
Ante la cantidad de personas que llegan a Neuquén atraídas por la oferta laboral, el ministro dijo que desde el Estado y las operadoras son "muy cautelosos" al promocionar la actividad por dos razones: la industria todavía no alcanzó su pico de personal y equipos, porque se trata de carreras de largo plazo; y además, es un trabajo riesgoso, con alta presión, maquinaria pesada, operaciones en paralelo y frío.
Medele aclaró que la provincia da la bienvenida a quienes quieran sumarse y destacó los programas de capacitación, como los del Instituto Vaca Muerta, para que quien se interesen son un camino claro de ingreso y permanencia.
Metano: primero medir
El ministro también se refirió a la conferencia Vaca Muerta Metano Near Zero 2026, que se realizó esta semana en Neuquén, y señaló que la provincia tiene el mandato de minimizar las emisiones y que el primer paso es medirlas. En el encuentro se mostraron alternativas como la medición directa, la satelital y otras tecnologías.
El segundo eje es el origen de las emisiones, que pueden provenir de cabezas de pozo, líneas de conducción o baterías. A partir de la experiencia de la industria, dijo, la provincia analiza qué normativa hace falta para incentivar las inversiones que permitan capturar o evitar esas emisiones.







