La estatal aplicó un nuevo aumento en los precios de sus combustibles, la segunda suba registrada en el mes de julio. Este ajuste afecta a todos los tipos de naftas y gasoils, con incrementos específicos que impactan directamente en el bolsillo de los consumidores.
La Nafta Súper ahora se comercializa a $1.176, lo que marca una suba de $31 respecto a su precio anterior de $1.145. Por su parte, la Nafta Infinia experimentó un incremento de $39, alcanzando los $1.393 desde los $1.357 previos. En cuanto al gasoil, el Diésel se ubica en $1.415 (antes $1.378), mientras que el Infinia Diésel llega a los $1.614 (anteriormente $1.572). Este aumento promedio nacional ronda el 2,5%, reflejando la compleja dinámica del mercado de hidrocarburos.
Varios factores confluyen para explicar esta nueva escalada en los precios de los combustibles. Una de las razones principales es el incremento del 6% en el precio internacional del crudo Brent durante enero, lo que repercute directamente en los costos de las refinerías locales. Las fluctuaciones en el tipo de cambio también influyen, ya que impactan en el valor de los barriles de petróleo y, por ende, en los costos de producción y comercialización.
YPF comunicó que este ajuste forma parte de su monitoreo constante de los costos de producción, prestando especial atención a las variaciones en el precio del petróleo crudo. Además, la compañía mencionó la implementación de una nueva política de precios dinámicos, habilitada por su Centro de Monitoreo en Tiempo Real. Esta estrategia permite realizar micro-ajustes en los precios basándose en factores como la oferta, la demanda, la hora del día y las diferencias regionales, buscando una mayor adaptación a las condiciones del mercado.
La medida impacta en el costo del transporte, la logística y, en última instancia, en el precio final de bienes y servicios. La constante revisión de los precios de los combustibles se mantiene como un desafío clave en la economía argentina.
Aumento del biocombustible
El pasado lunes 14 de julio, a través de la Resolución 296/2025, publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional aumentó los precios de los biocombustibles para su mezcla obligatoria en naftas y gasoil. Esta decisión provocó incertidumbre sobre los precios en los surtidores, información que se confirmó y aplicó este domingo.
Así, desde la Secretaría de Energía de la Nación se decidió fijar el litro de bioetanol a base de caña de azúcar en 800,043 pesos, luego de costar 792,122, mientras que el litro de bioetanol a base de maíz se elevó a 733,26 pesos el litro. “El plazo de pago del bioetanol no podrá exceder, en ningún caso, los 30 días corridos de la factura correspondiente”, expresa la normativa.
Además, remarca que los nuevos precios regirán “para las operaciones a llevarse a cabo durante julio del 2025 y hasta la publicación de un nuevo precio que lo reemplace”.







