El efectivo continúa su declive como medio de pago predominante, tanto en el panorama general como específicamente en las estaciones de servicio. Datos recientes del informe del primer trimestre de 2025 de Payway revelan una disminución del 8,34 por ciento en las operaciones con dinero físico en comparación con el trimestre anterior, acumulando una baja interanual del 14,44 por ciento.
Esta tendencia se acentúa notablemente en el consumo de combustibles, donde la utilización de efectivo experimentó una reducción cercana a los 10 puntos porcentuales. Esta corriente, observable durante los últimos dos años, muestra un desplazamiento progresivo hacia herramientas de pago digitales.
En este contexto, el pago mediante código QR ya representa el 40 por ciento del total de transacciones en las estaciones de servicio de YPF, marcando un incremento significativo en comparación con años anteriores. A nivel nacional, el uso del QR registró un crecimiento del 138 por ciento en la cantidad de transacciones frente al primer trimestre de 2024, según el informe de Payway. Este avance se atribuye a la creciente adopción de billeteras digitales, la interoperabilidad entre diversas plataformas y la experiencia simplificada que esta tecnología ofrece a los consumidores.
Simultáneamente, las tarjetas de débito, que hasta hace poco lideraban el ámbito de los pagos virtuales, comienzan a evidenciar signos claros de retroceso. Durante el primer trimestre de 2025, el volumen operado con este medio decreció un 3,75 por ciento respecto al trimestre anterior y un 18,68 por ciento en términos de cantidad de compras efectuadas. En las estaciones de despacho de combustibles, esta tendencia se manifiesta de manera aún más pronunciada: el débito tiende a desaparecer como la opción preferida por los usuarios, desplazado por medios de pago considerados más convenientes o estratégicos.
De manera paralela, el aumento en el uso de tarjetas de crédito se explica, en parte, por una nueva lógica de consumo, caracterizada por una mayor racionalidad y planificación. Ante un escenario de inflación persistente, los usuarios optan por financiar sus compras, aprovechar las promociones disponibles y distribuir sus gastos a lo largo del tiempo.
De hecho, esta tendencia se observa a nivel nacional: según Payway, el 60 por ciento del volumen operado con tarjeta de crédito en el país corresponde a pagos en una sola cuota, mientras que el 32,22 por ciento se realiza mediante planes de cuotas, con una predominancia de Cuota Simple 3 (49,81 por ciento) y Cuota Simple 6 (22,08 por ciento).
Este comportamiento revela un consumidor más analítico, que compara opciones, planifica sus gastos y elige el instrumento de pago más eficiente para afrontar sus costos mensuales de movilidad. La conveniencia, la rapidez y la posibilidad de obtener beneficios financieros se presentan como los principales impulsores de este cambio. Esta transformación también plantea nuevos desafíos para los operadores del sector, que deben adaptarse tecnológicamente y garantizar la seguridad en los puntos de cobro.







