La importancia de Vaca Muerta en el desarrollo del país no está en duda. En la economía nacional representa el 15% de los ingresos de la balanza comercial, mientras que en la provincial arañan el 50%; en materia de producción, aporta más del 70% de los hidrocarburos totales del país, y si de empleo hablamos, genera actualmente 37.000 puestos directos, que podrían multiplicarse por tres en empleos indirectos, con un horizonte de 100.000 puestos en la próxima década.
Pero el dato que más pesa está en otro lado: en Neuquén, uno de cada tres pesos que las empresas privadas pagan en sueldos sale directamente de Vaca Muerta. Ahí es donde el número deja de ser estadística y se convierte en la columna vertebral de la economía provincial. Un estudio de IERAL Patagonia de Fundación Mediterránea, el 35,7% de la masa salarial registrada en la provincia es de las compañías privadas de la cuenca, lo que profundiza la dependencia neuquina del no convencional y marca una brecha cada vez mayor con el resto de la región.
El informe, elaborado por el economista Federico Belich, investigador de la Regional Comahue del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), dependiente de la Fundación Mediterránea, reveló que de cada 100 pesos que las compañías que operan en Neuquén pagan en sueldos registrados, 36 salen directamente del bolsillo del sector hidrocarburos.

La cifra no tiene parangón: ninguna otra actividad económica, y ninguna otra provincia patagónica, muestra un nivel de concentración salarial semejante en un solo rubro. Mientras el resto de las economías regionales reparte su nómina entre varios sectores, Neuquén tiene un motor claramente dominante.
Más plata que gente
El estudio mide sueldos pagados, no cantidad de puestos de trabajo, un eje central que refleja los altos salarios del sector, muy por encima del promedio del resto de la economía: Vaca Muerta concentra apenas el 16% del empleo privado registrado de la provincia, pero se lleva más del doble de esa proporción en la masa salarial.
En números concretos, la masa salarial privada neuquina ronda los $7.500 millones (acumulado móvil de 12 meses, a precios de marzo de 2026), de los cuales unos $2.678 millones corresponden directamente al sector de hidrocarburos.
El efecto derrame
El 36% mide solo el impacto directo. En su informe, Belich remarca que buena parte de la nómina que figura bajo otros rubros también sigue, con rezago, el ritmo de Vaca Muerta. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, la masa salarial privada real de la provincia creció 9,9%, y los sectores más dinámicos fueron justamente los que orbitan alrededor de la actividad no convencional:
- Transporte: +29%
- Industria manufacturera: +22%
- Hoteles y restaurantes: +19%
- Comercio: +18%
- Inmobiliario: +14%
Los hidrocarburos, en cambio, crecieron a un ritmo más moderado: 5,2% real. Pero como parten de una base mucho más grande, ese incremento sumó unos $132.000 millones a la nómina provincial, el segundo mayor aporte absoluto detrás del transporte.
La Patagonia a dos velocidades
El estudio del IERAL enmarcó el dato neuquino en un contexto regional de fuerte divergencia: mientras Neuquén (y en menor medida Río Negro) crecen de la mano del shale, las provincias patagónicas con cuencas convencionales en declive muestran un desempeño mucho más débil. Vaca Muerta se convierte así en el gran diferencial de una región que corre, cada vez más claramente, a dos velocidades distintas.







