En un movimiento que redefine el tablero político de la provincia del Neuquén, la cúpula del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, liderada por Marcelo Rucci, firmó este jueves su desafiliación del histórico Movimiento Popular Neuquino (MPN). La decisión, rubricada en la sede del Juzgado Federal Nº1, incluye al secretario adjunto Ernesto Inal y a un grupo selecto de integrantes de la comisión directiva y del cuerpo de delegados, sellando una etapa de su participación en el partido que gobernó la provincia por décadas.
"Se terminó una etapa", manifestó Rucci ante la prensa. El dirigente sindical justificó la drástica medida al sostener que "el MPN desapareció, no hubo más convocatorias, no pasó más nada". En ese sentido, afirmó que el momento es propicio para "empezar algo nuevo, que represente a los trabajadores como corresponde", dando un paso definitivo en la conformación de una nueva fuerza política provincial y regional.
“Fuerza Neuquina y Federal"
El anuncio de la desafiliación no se produjo de manera aislada, sino que forma parte de la consolidación de un nuevo partido político, denominado Fuerza Neuquina y Federal. Esta nueva organización buscará brindar representación política directa a los trabajadores, con la intención de abrir su participación a distintos sectores gremiales, sociales y territoriales. La iniciativa se presenta como una alternativa a las estructuras tradicionales, con una clara vocación de ser la voz de un sector productivo clave para la economía del país.
"Donde se deciden los destinos de los trabajadores no puede ser que no haya obreros", manifestó. El dirigente subrayó que la iniciativa "no es contra nadie, es a favor de que tengamos representación real", un mensaje que busca desmarcarse de las confrontaciones políticas y centrarse en la defensa de los intereses de la clase trabajadora. Rucci aseguró que esta construcción responde a un vacío de representación, y que su objetivo es llenarlo con la voz de quienes sostienen la producción de la provincia.

Un liderazgo en la construcción, no en la búsqueda de cargos
Un aspecto distintivo de la propuesta de Fuerza Neuquina y Federal es la postura de sus impulsores. Rucci fue enfático al remarcar que él y los actuales líderes de la conducción gremial no ocuparán puestos electivos. "Nosotros no vamos a ocupar ningún puesto político. Lo dijimos y lo vamos a cumplir". Su argumento se basa en la gran responsabilidad que tienen dentro del sindicato y en la confianza que depositan en las capacidades de sus compañeros. "Queremos que sean ellos quienes den este paso", afirmó, delegando la futura representación política en nuevas figuras que surjan desde el corazón de la militancia gremial y social.
Esta decisión busca fortalecer una construcción de base, centrada en la formación de cuadros políticos provenientes del mundo del trabajo. La idea detrás de este enfoque es que los representantes políticos del nuevo espacio tengan una conexión directa y genuina con las realidades y las necesidades de los sectores a los que buscarán representar.
Un proyecto federal y de largo plazo
La nueva fuerza política tiene una clara vocación federal. Rucci confirmó que ya se produjeron reuniones con referentes de Río Negro y La Pampa, provincias que también formarán parte del armado territorial del partido. El respaldo que recibieron, según el dirigente, es "enorme" con "muchos compañeros que ya se desafiliaron de otros partidos" para sumarse a esta iniciativa. La amplia base de apoyo se extiende por distintas localidades de las tres provincias, donde el líder sindical percibe "entusiasmo y vocación de participación" de la gente, que "está convencida de que esos lugares los tenemos que ocupar nosotros, los trabajadores".
El proyecto, sin embargo, se presenta con una mirada de largo plazo. Incluso ya adelantaron que Fuerza Neuquina y Federal no participará en las próximas elecciones legislativas. El nuevo espacio, en cambio, se enfocará en el escenario electoral de cara a 2027. La decisión de no apurar la construcción de la fuerza política responde a la convicción de que se necesita tiempo para consolidar las bases, armar las estructuras y formar a los nuevos cuadros políticos. "Esto es una construcción de largo plazo, con la mirada puesta en el futuro. Vamos a ir paso a paso, pero con la firme convicción de representar a quienes nunca han sido escuchados", concluyó Rucci, marcando un hito en el sindicalismo petrolero y en el panorama político de la Patagonia.







