Nueve poderosas ofertas se presentaron en el proceso de licitación nacional e internacional que busca la gestión privada de los complejos Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila, activos estratégicos que concentran una potencia instalada equivalente al 10% de la oferta eléctrica total de Argentina.
Este movimiento marca un hito en la reconfiguración del sector energético nacional, con un claro foco en la atracción de capital privado y un nuevo esquema de participación para las provincias de Neuquén y Río Negro, jurisdicciones clave para Vaca Muerta.
Un negocio de US $500 millones
El Gobierno nacional informó que la licitación, que tiene por objeto la venta del 100% del paquete accionario de las sociedades concesionarias, generó un alto interés en el mercado. La Secretaría de Energía revela que el período de consultas de los pliegos recibió más de 300 presentaciones técnicas y administrativas. El objetivo oficial apunta a recaudar alrededor de US$500 millones con la reprivatización.
Las empresas que formalizaron su interés son actores de peso en el panorama energético, incluyendo a los actuales operadores y nuevos jugadores: IPS Renewal, Central Puerto, Central Costanera, el consorcio Hidroeléctrica Futaleufú (Genneia, Aluar y Futaleufú), BML Inversora (MSU Green Energy), Enel Argentina, AES, Pampa Energía y Edison Inversiones.
La adjudicación, que replicará un esquema similar al de 1993, extiende las concesiones por un período de 30 años. Las represas involucradas son cinco:
- Alicurá (1050 MW), operada por AES.
- El Chocón y Arroyito (1417 MW), bajo gestión de Enel.
- Cerros Colorados y Planicie Banderita (472 MW), concesionadas a Aconcagua Energía.
- Piedra del Águila (1440 MW), operada por Central Puerto.
Todas se emplazan estratégicamente sobre los ríos Limay y Neuquén, sumando en conjunto 4170 MW.
Nuevo marco de control y beneficios provinciales
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, confirmó que el nuevo esquema contempla que la Provincia perciba regalías hidroeléctricas al 100% del valor de la energía generada. Además, por primera vez, el cobro se realizará en especie, lo que otorga a las gestiones locales la potestad de administrar directamente esos recursos energéticos.
Figueroa, en el marco del 50° aniversario de Villa El Chocón, afirmó con contundencia que este cambio busca "terminar con la inequidad en el reparto de beneficios". Subrayó que el canon por el uso del agua se destinará a obras en la localidad, un reclamo histórico ante la riqueza que se origina en sus recursos hídricos.
El acuerdo, coordinado con los gobiernos de Neuquén y Río Negro, establece un mecanismo de doble beneficio directo para ambas jurisdicciones:
- Regalías: un 12% sobre el precio de venta de la energía.
- Canon Hídrico: un 2% en concepto de canon provincial por el uso del recurso, repartido equitativamente.
Inversiones y liberación del mercado
El proceso licitatorio no solo se enfoca en la recaudación, sino que también establece exigencias cruciales para los futuros adjudicatarios. El principal desafío radica en la necesidad de inversiones fuertes para extender la vida útil de las centrales. Complejos como El Chocón, inaugurado en 1973, requieren un desembolso considerable para continuar operando bajo estándares de seguridad y eficiencia modernos. La antigüedad de la infraestructura ejerce una presión decisiva sobre las propuestas económicas.
El esquema comercial de la energía también experimenta una transformación gradual. Inicialmente, el 95% de la energía producida se destinará al esquema regulado, mientras que el 5% restante se comercializará en el mercado libre (contratos a término o mercado spot). Esta relación se modifica año tras año hasta alcanzar, en el año 21 de la concesión, un 100% de energía libremente comercializable. Esto sienta las bases para un sector más competitivo y abierto.
Cronograma y visión de largo plazo
El proceso, coordinado por la Unidad Ejecutora de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, busca concluir con la venta antes del 31 de diciembre. Sin embargo, la complejidad de la operación sugiere que el plazo podría extenderse hasta el primer semestre de 2026.La venta de las hidroeléctricas se inscribe en la segunda etapa del proceso de privatización de Energía Argentina (Enarsa), prevista en el decreto 286/2025.
El plan oficial apuesta a un rediseño del sector que atraiga inversiones, mejore la confiabilidad del sistema eléctrico y garantice un abastecimiento acorde con las necesidades de crecimiento económico del país.







