Vaca Muerta marcó en abril y mayo nuevos récords de etapas de fractura —el índice que mide el nivel de actividad en la industria de los hidrocarburos—, pero ese aumento en las punciones no se traduce en una mejora de la producción.
Desde enero de 2025, la actividad registra cifras históricas, con marcas récord en enero, febrero, abril y mayo. Sin embargo, a pesar de ese ritmo, la producción se mantiene estancada desde diciembre.
Si se comparan ambas variables, abril fue un mes récord en fracturas, con 2.214 operaciones, un 13% más que en marzo. No obstante, la producción total de petróleo cayó, tanto en términos generales como en el segmento no convencional.
Según un estudio del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), en abril se produjeron 83.766 m³ diarios de petróleo, casi un 1% menos que en marzo. En cuanto al shale, la producción fue de 70.603 m³ diarios, lo que representa una caída cercana al 2% respecto del mes anterior.

Esta tendencia se mantiene desde diciembre de 2024, cuando la producción alcanzó su pico con 85.221 m³ diarios, de los cuales 71.732 correspondieron a crudo no convencional. Paradójicamente, en ese mes se registró uno de los niveles más bajos del año en etapas de fractura: 1.227, apenas por encima de octubre (1.226) y muy lejos de los valores de 2025.
Las mejoras en la eficiencia operativa —que permiten ampliar la cantidad de pozos y sus punciones— no implican necesariamente una mayor extracción. Una de las razones es que muchas perforaciones se realizan en áreas ya saturadas.

El “core hub” de Vaca Muerta —integrado por los bloques La Amarga Chica, Bandurria Sur y Loma Campana— es el más productivo de la cuenca neuquina. Sin embargo, la alta densidad de pozos y los paros afectan el rendimiento, reduciendo el volumen extraíble.
Algunos referentes del sector sostienen que, al diversificarse la actividad hacia otras zonas, como el hub norte, podrían alcanzarse mejores niveles de producción.
Según los datos de la Fundación Contactos Energéticos, en lo que va del año se registró un crecimiento del 38,96% en etapas de fractura: 10.458 en 2025 frente a las 7.526 de 2024. Se espera que este año marque un crecimiento exponencial para Vaca Muerta, con un horizonte de más de 24.000 operaciones.

Etapas de fractura
Vaca Muerta volvió a batir récords en mayo, con 2.588 etapas de fractura. Esta cifra representa un aumento del 16,89% en comparación con abril y un 63% más que en mayo de 2024.

De acuerdo con el informe de la Fundación Contactos Energéticos, que lidera Luciano Fucello, la cuenca neuquina mantiene niveles inéditos de actividad.
El índice de etapas de fractura refleja la actividad real del sector hidrocarburífero. Cada etapa implica el uso de aproximadamente 250 toneladas de arena y 1.500 m³ de agua inyectada a más de 10.000 PSI en boca de pozo. Esto permite dimensionar el movimiento económico, logístico y de equipamiento que hay detrás de cada operación.







