La geopolítica es un factor clave en el precio del barril de petróleo, cuyo valor incide de manera directa en la producción de las principales cuencas del mundo, y Vaca Muerta no es ajena a esta realidad. En el primer semestre, Argentina mantuvo un lugar destacado en el podio sudamericano, con datos alentadores: un crecimiento interanual del 24%, impulsado especialmente por la actividad en Neuquén.
Tres conflictos internacionales tienen impacto directo en esta industria: la guerra comercial entre China y Estados Unidos, vinculada a los intereses de exportación e importación; la tensión en Medio Oriente, con Israel como protagonista en distintos frentes bélicos; y la guerra entre Rusia y Ucrania, que se mantiene desde 2022, aunque en las últimas semanas aparecieron señales de un posible camino hacia la paz.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió el fin de semana en Alaska con su par ruso, Vladimir Putin, y esta semana hizo lo propio con Volodimir Zelensky y otros mandatarios europeos, en un intento por encabezar un acuerdo entre ambos países. Ahora, Trump trabaja para concretar un encuentro entre el líder ruso y el ucraniano con el objetivo de poner fin al conflicto.

Este escenario político generó vaivenes en el precio internacional del crudo, que cayó en las últimas operaciones ante la expectativa de un eventual cese del fuego en Ucrania. Los operadores interpretaron que un acuerdo podría derivar en el levantamiento parcial de sanciones al petróleo ruso, lo que a su vez aumentaría la oferta global.
En ese contexto, los futuros del Brent bajaron 50 centavos (0,75%) hasta 66,10 dólares por barril el martes y este miércoles abrieron con otro simbronazo, rompieron la barrera de 65 dólares y cotiza a 65.52. El West Texas Intermediate (WTI) para entrega en septiembre retrocedió 72 centavos (1,14%) y cerró en 62,70 dólares.
Los analistas de Price Futures Group advierten que incluso un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania tendría un fuerte impacto sobre el precio del crudo. A esto se suma la proyección de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, que prevé un Brent por debajo de los 60 dólares hacia el último trimestre de 2025, y apenas por encima de 50 dólares en 2026.
En agosto, la cotización ya acumuló una pérdida del 9,3%. Si la tendencia continúa, sería el peor mes desde abril pasado y el primero en registrar caídas luego de tres meses positivos (mayo, junio y julio). El octavo mes del año comenzó cerca de los 73 dólares y se estabilizó en torno a los 66 en las últimas semanas.
Aunque el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, sostuvo en reiteradas ocasiones que Vaca Muerta es rentable con un Brent de 48 dólares, la caída en el valor impacta de manera directa en las proyecciones del país. Argentina prevé exportaciones por 6.000 millones de dólares este año, pero con la volatilidad de precios —el año arrancó con el barril en torno a 80 dólares— podría perder hasta un 25% de su rentabilidad, lo que equivale a entre 1.000 y 1.500 millones de dólares anuales.
Juan José Carbajales, experto en el sector, dijo a VacaMuerta.ar que la baja del precio es un driver para las inversiones y eso repercute en la actividad. "El precio está más atado a la OPEP y lo que haga Estados Unidos, si puede repercutir en el gas, donde se dio el principal impacto cuando estalló el conflicto y se cortó el gas de red en el Viejo Continente", agregó.







