Argentina habilitó el ingreso de 50.000 vehículos electrificados sin el tradicional arancel de importación del 35% durante 2025. Esta medida, que proyecta la entrada de 300.000 unidades, busca incentivar la comercialización de automóviles con tecnologías más limpias y sentar las bases para una transformación en el parque automotor nacional. La iniciativa no solo promete precios más competitivos para los consumidores, sino que también abre un nuevo capítulo en la discusión sobre la diversificación de la matriz energética del país, donde Vaca Muerta juega un rol preponderante.
Los vehículos elegibles para este beneficio incluyen a los de propulsión híbrida, híbrida enchufable, mild hybrid y totalmente eléctrica. Para acceder a la exención arancelaria, las unidades deben contar con un valor FOB inferior a 16.000 dólares y se deben nacionalizar antes de febrero de 2026. La asignación total de 50.000 unidades para 2025 se alcanzó tras dos licitaciones, donde la segunda tanda sumó más de 22.000 vehículos, reflejando el interés del sector automotor por esta política.
La lista de modelos y el impacto esperado en el mercado
Entre las marcas y modelos que recibieron la autorización para ingresar sin arancel, figuran tanto compañías con producción local como importadoras, conformando un abanico amplio de opciones para los consumidores. Empresas que fabrican en el país, como Renault (con modelos como Arkana y Kwid E-Tech), Ford (Territory híbrido) y Chevrolet (Spark y Captiva híbrida enchufable), obtuvieron la aprobación para más de 6.000 unidades.
Además, una extensa nómina de modelos importados también forma parte de esta lista. Se incluyen vehículos de marcas como Geely, Venucia, Suzuki (Swift), Link&Co, Jetour, JAC, MG, Changan, Great Wall, Haval, Chery, BYD (con variantes como Dolphin, Song Pro y Yuan Pro), Mini (Countryman) y BMW (X1). La marca BYD se destaca por la cantidad de modelos solicitados, mientras que Mini y Suzuki se mencionan por su estrategia de precios especiales y un fuerte retorno al mercado, respectivamente. El impacto inmediato que se espera en el mercado es un aumento considerable en la disponibilidad de vehículos electrificados, y una presión a la baja en sus precios, lo que los haría más accesibles para un público más amplio.

Vaca Muerta y la transición energética: un diálogo necesario
Esta medida para impulsar la movilidad electrificada en Argentina dialoga directamente con el desarrollo de la matriz energética del país, donde Vaca Muerta ocupa un lugar central. Si bien la formación no convencional es sinónimo de producción de gas y petróleo, la transición energética global impone la necesidad de diversificar el consumo de fuentes de energía y reducir la dependencia de los combustibles líquidos tradicionales.
La promoción de vehículos eléctricos e híbridos representa un paso hacia la descarbonización del transporte. En este escenario, el gas de Vaca Muerta, por ejemplo, podría desempeñar un rol clave en la generación de electricidad para recargar estos vehículos, o impulsar el desarrollo de una flota a GNC más robusta como alternativa complementaria. La disponibilidad de estos vehículos electrificados en el mercado local invita a pensar en una infraestructura de carga que se potencie con la energía generada en el país, incluyendo la que proviene de nuestras vastas reservas de shale.







