Si uno pudiera viajar en el tiempo y caer en una oficina de compras de la industria petrolera argentina hace 10 años, vería un ecosistema que hoy ya no existe: órdenes de compra por miles, operadoras comprando hasta la arandela de acero y contratistas rezando para que la orden de compra llegara antes del cierre del mes. Ese mundo está cambiando.
El nuevo estándar que se impone en Vaca Muerta tiene nombre y apellido: EPC (Ingeniería, Adquisiciones y Construcción, por sus siglas en inglés), un formato llave en mano de simplificación contractual y, sobre todo, con menos transacciones dentro de la operadora. La consigna es simple: “Hacé vos todo lo que puedas, no me traigas más quilombo del necesario", relató un experto del sector a VacaMuerta.ar.
El Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) es la punta de lanza. "Este es el primero de los proyectos grandes de Argentina", dijo Gustavo Chaab, CEO de VMOS, el consorcio de nueve empresas que lleva adelante la construcción del oleoducto de 437 kilómetros que unirá la Cuenca Neuquina con el puerto de Punta Colorada para llevar el crudo de Neuquén al Mundo.
Chaab reveló que VMOS trabaja con un sistema de proveedores EPC (Ingeniería, Adquisiciones y Construcción), a través del cual se asigna a grandes compañías las diferentes etapas y deben entregar el trabajo con llave en mano, haciéndose cargo de los subcontratos con otras empresas y pymes. Un modelo que parece llegó para quedarse.
De comprar todo… a comprar casi nada
El relato es contundente: todas las operadoras deben comprar todo, en todos los proyectos tiene injerencia en casi todas las etapas coordinando presupuestos, proveedores y licitaciones. "El modelo argentino era manual, artesanal y completamente atomizado", detalló otro representante del sector a VacaMuerta.ar. Entre las causas marca una estructura impositiva distorsionada, falta de distribuidores, necesidad de ir directo al fabricante y riesgo de hacer que el contratista compre, lo que termina en procesos más caros y lentos.
“No quiero 400 órdenes de compra… quiero una", agregó un representante de una compañía con amplia trayectoria en el área de compras y dijo que en el futuro se debería sumar el rol de EPCista, en referencia al formato de EPC. "La industria va hacia estructuras livianas dentro de las operadoras. Menos gente procesando ofertas técnicas, menos rondas eternas, menos proveedores que no aplican, menos dispersión y mas eficiencia", sostuvo.
Como pasa en el VMOS, la industria debe migrar a un formato de menos órdenes de compra y más integración en toda la cadena de valor. El problema está en la estandarización. El oil&gas es un sector híper técnico, integrado, con tiempos quirúrgicos y procesos cada vez más finos, para ganar eficiencia no alcanza con perforar más rápido, sino homogeneizar procesos.
Mientras en los shale plays maduros como Permian, Eagle Ford o Bakken la estandarización es parte del ADN, en Argentina el desarrollo avanza con una lógica fragmentada, donde incluso dentro de la misma compañía hay diferencias entre los equipos, son diferentes, como si pertenecieron a industrias distintas. Un experto del sector explicó a este sitio que es una cultura heredada del convencional, donde el reto era geológico de encontrar el crudo, hoy el desafío es la curva de aprendizaje, con un modelo de negocios que exige estándares comunes para escalar.
Todos quieren venir a Vaca Muerta. En cualquier feria o evento de la industria se ven proveedores de todo tipo, que buscan una oportunidad en una de las industrias de mayor crecimiento del país y con perspectivas futuras excepcionales. Por eso es importante que los interesados conozcan la realidad de sus posibles compradores, las necesidades del sector, se internalicen en la coyuntura de los contratistas para saber en qué parte del sistema encajar.








Excelente informe...entusiasma y mucho todo lo q está pasando en Vaca Muerta