Kristalina Georgieva va a pisar Vaca Muerta. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional llegará a la Argentina el 27 de julio con una agenda que combina política, economía y energía, y que tiene en la visita a la Cuenca Neuquina su parada más simbólica. Será la primera vez que la máxima autoridad del organismo recorre la formación no convencional que en los últimos años se convirtió en el principal motor de generación de divisas del país.
El cronograma arranca en Buenos Aires. El lunes 27, Georgieva se reunirá con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada para repasar las metas del programa financiero vigente y las reformas estructurales que impulsa el oficialismo. Después se trasladará al Palacio de Hacienda para una conferencia de prensa junto al ministro Luis Caputo, donde se esperan definiciones sobre el sendero macroeconómico del segundo semestre. Por la tarde dará una disertación en el Palacio Libertad ante un auditorio de académicos, empresarios y funcionarios. Al día siguiente, el martes 28, viaja a Neuquén.
La advertencia que viene con el elogio
En documentos técnicos recientes, el FMI fue claro sobre lo que ve en la Argentina energética: potencial exportador considerable, pero también riesgos que hay que gestionar con cuidado. El organismo señaló que los sectores energético y minero ofrecen una oportunidad histórica para el país, aunque advirtió sobre la necesidad de ajustar las políticas para evitar ciclos de auge y caída y mitigar los riesgos del llamado síndrome holandés.
La enfermedad holandesa es el nombre que la literatura económica le dio al fenómeno que ocurre cuando un país recibe un flujo masivo de divisas por la exportación de recursos naturales: el tipo de cambio se aprecia, los sectores que compiten con importaciones o exportan otros bienes pierden competitividad y la economía se vuelve estructuralmente dependiente de ese recurso. Holanda lo vivió en los años 60 con el gas, España en el siglo XVI con el oro americano. La Argentina lo discute hoy con Vaca Muerta.

Para evitarlo, el FMI planteó tres líneas de acción. Un tipo de cambio flexible que absorba los shocks externos sin trasladar todo el ajuste al resto de la economía. El ahorro de los ingresos extraordinarios derivados de los recursos, en lugar de consumirlos en el corto plazo. Y políticas que acompañen la transformación estructural que el boom energético genera en las provincias con ventajas comparativas, donde el FMI ya detecta un mejor desempeño del empleo (Neuquén y Río Negro aparecen mencionadas explícitamente en ese diagnóstico).
Lo que Georgieva va a ver
La cuenca que la directora del FMI recorrerá el 28 de julio es la que cerró junio con 2.760 etapas de fractura shale, el récord histórico de la formación, y que en el primer semestre del año generó un superávit energético de casi 7.000 millones de dólares, el mayor para ese período en la historia argentina. Las exportaciones de energía crecieron un 52% interanual y ya representan el 15% del total de las ventas externas del país. Con el VMOS en la recta final de construcción y dos proyectos de GNL en carpeta, el pico exportador todavía no llegó.
El Gobierno nacional coordinó la logística de la visita en la mesa política de la Casa Rosada y la presenta como un respaldo concreto al modelo de desarrollo energético que viene construyendo desde 2024. La visita de la titular del FMI a Neuquén para ver Vaca Muerta de cerca equivale a una señal para los mercados que monitorean a la Argentina.







