El conflicto social, laboral y político que generó la decisión de la empresa NRG Argentina de despedir 181 empleados tendrá nuevos capítulos, pero a la vez abrió una serie de interrogantes en el escenario del trabajo sumergido en el proto planeta Vaca Muerta.
Hay movimientos subterráneos, tectónicos, que se producen en la roca madre mientras todos los datos parecen positivos y las marcas no paran de romperse (la semana pasada fue con un nuevo récord en la producción de petróleo, al alcanzar en octubre los 447.460 barriles diarios). Las operadoras, subsidiarias, contratistas y pymes que trabajan en este sector del que se habla en todos los idiomas, hacen cálculos finales y ajustan lo que les queda del presupuesto, para cerrar el año de la manera más eficiente y comenzar a pensar en un 2025 que asoma como bisagra, por factores macroeconómicos, geopolíticos y electorales.
NRG Argentina nunca pasó desapercibida en el mundillo del Oil & Gas desde que aterrizó por estos lares, allá por 2020. Por la envergadura de la infraestructura que prometía instalar y la cantidad de camiones con los que inundaría las rutas de la región, en un pestañeo se volvió no sólo visible, si no que ineludible en el ecosistema industrial.
Primero coqueteó con la intendencia de General Roca para instalar su base operativa en el Parque Industrial II de esa ciudad, encallado en la ruta 6, frente a la central térmica de la familia Albanesi. Había firmado un preacuerdo con la jefa comunal peronista María Emilia Soria, por la cesión de un predio de unas 15 hectáreas y un compromiso de inversión de más de 100.000.000 de dólares. Pero todo terminó en la nada cuando la empresa hizo las valijas y se mudó, entre gallos y media noche, a Allen, en una jugada que se pensó (en primera instancia) pergeñada por Juntos Somos Río Negro, el partido oficialista en Río Negro que por esa época era rival acérrimo de los Soria.
Mientras los camiones azules comenzaban a imperar en las rutas rionegrinas y neuquinas, el inefable dirigente social Luis D’ Elia pescó desprevenida a la industria, y a mucho del arco político, al salir con una denuncia contra “NRG Proppants, que sorpresivamente gana la licitación de la extracción de arena de Vaca Muerta. Pingüe negocio si los hay. Las malas lenguas dicen que el dueño es un joven político argentino", dijo en julio de 2022, ya lejos del kirchnerismo y apuntando al cuerpo de Máximo, el hijo mayor de CFK. Ya no sólo se ataban vínculos entre la compañía, capitales canadienses y el partido creado por el gobernador Alberto Weretilneck, también se lo hacía con La Cámpora y algunos empresarios que se sientan en la mesa del círculo rojo.
40 días después de ese episodio, de las palabras de D’Elia que parecían no tener contexto, fue Sergio Massa, ya convertido en un ministro pluripotencial, el que sacudió las estructuras de Vaca Muerta al denunciar penalmente a la empresa NRG Argentina por lavado de activos, acusándola por "presunto contrabando de importación agravado por la utilización de documentación apócrifa, a través de maniobras de sobrefacturación de importaciones y lavado de activos provenientes de las ganancias obtenidas por la realización de estas actividades ilícitas". Ganancias que a esa altura se estimaban en 12 millones de dólares. Gendarmería realizó allanamientos conjuntos en Río Negro y Entre Ríos, y Massa (ya pugnando por ser EL candidato, pero sin la bendición aún) juró continuar con este tipo de presentaciones judiciales alegando que había 13.000 operaciones sospechosas vinculadas a casos de subfacturación de exportaciones y sobrefacturación de importaciones, de parte de 722 empresas. Pero poco y nada volvió a saberse del tema.
Todos, en el escenario político y empresarial de altas esferas, rechazaban tener que ver con la paternidad de la “criatura”, pero en los corrillos internos a nadie le escapaba la rapidez con que NRG Argentina logró ingresar en el mercado y ser parte de un círculo de proveedores que se considera “chico”. “Es cierto, desde un principio todo fue muy sospechoso. Lo rápido que se constituyó la empresa, con una inversión enorme, y la forma en que comenzó a hacer vínculos para entrar en los anillos más importantes de Vaca Muerta”, reconoció un alto funcionario del gobierno rionegrino, sin dejar de agregar algo que para él “es fundamental”. “Te puedo asegurar que si ellos -los propietarios- tienen vínculos importantes en materia política, no están en la provincia”.
Lo cierto es que la empresa se movía por los pliegues del mercado Vaca Muerta con la suficiencia del que tiene un “padrino” importante, pero a la vez siempre en terrenos fangosos. “Ya hace algunos meses se venía hablando y especulando sobre la posibilidad que (NRG) presente convocatoria de acreedores, que iba a dejar un tendal de deudas, con proveedores chicos, medianos y grandes golpeando las puertas para cobrar. Muchos habíamos decidido dejar de venderles, finalmente ocurrió lo de esta semana”. El lamento frente al muro de NRG es de un proveedor de indumentaria de trabajo, que ahora entró a la cola de quienes le reclaman al grupo (conformado por 12 compañías) que tiene como socios a Óscar Cesar Darío Güercio (CEO de NRG) y Damián Strier, que cumpla con las obligaciones comprometidas, estimando una deuda de cerca de 4.000.000.000 de pesos sólo en proveedores.
“Se venía hablando acerca de la posibilidad de una convocatoria de acreedores, es cierto, pero que el gobierno haya decidido colocar a María Tettamanti como secretaria de Energía había llevado un poco de tranquilidad, sobre todo a los trabajadores y proveedores”, reconoce un colaborador de la compañía con rango de jefatura.

María Tettamanti se transformó en la sucesora del golpeado Eduardo Rodríguez Chirillo a mediados de octubre, subiendo a un caballo -el de la energía- imposible de montar para su antecesor. Con vínculos con el empresario Alejandro Macfarlane (dueño de Camuzzi Gas del Sur), el macrismo en general y particularmente con la ministra de Seguridad Patricia Bullrich (de quien fue asesora durante la última campaña presidencial), Tettamanti también aterrizó en la cartera que depende del ministro de Economía Luis Caputto con la marca inmediata de haber sido la titular de NRG Energía.
Ese antecedente, y el plafón que -al menos en teoría- ofrecía el tener como secretaria nacional del sector a una “propia”, no ofreció demasiados beneficios a la arenera, que volvió a los titulares de los diarios y portales de noticias primero por denunciar al intendente Rodrigo Buteler, que prohibió el ingreso a la ciudad a los camiones de gran porte; y luego, por los despidos masivos, en una decisión que también huele a jugada de ajedrez.
¿Por qué? “Yo no te lo voy a decir con el micrófono encendido, pero somos muchos los que pensamos que están dando un golpe de efecto para obtener algunas cosas que se le fueron negando en los últimos meses. Y, sobre todo, quieren quedarse con la hegemonía del negocio de las arenas, y de otros también”. NRG Argentina jura que el negocio se le achicó sobremanera (que pasó de vender un promedio de 125 mil toneladas por mes a menos de 75 mil toneladas), que cayeron considerablemente la cantidad de etapas de fracturas en los últimos meses (es cierto) y que le surgieron competidores “desleales”, sobre todo de Entre Ríos, donde hay buenas arenas para fractura pero, sobre todo, menores costos laborales.
Siendo una rara avis de la industria, acostumbrada a las luces de la centralidad en un sector donde la mayoría prefiere pasar desapercibido, NRG Argentina no dudó en volver a las portadas. ¿Presiona para obtener beneficios? ¿Ganará la batalla con apoyo sindical? Respuestas que emergerán en los próximos días.
Hay muchas compañías a las que les sobra gente, y eso lo irán solucionando con medidas correctivas
Ahora bien, el tsunami laboral que provocó en la región abrió algunas otras preguntas, y corrió el telón de una partida que muchas empresas venían librando en un silencio absoluto. Despidos con y sin causa, arreglos de salidas y jubilaciones anticipadas son cuestiones que se vienen zanjando durante los últimos meses, sobre una nueva trama cultural construida por el relato Mileista que impera, y sostenida por la Ley Bases y la reforma en la Ley de Contrato de Trabajo.
“El sector hay que hacerlo cada vez más eficiente. Hoy lo que están faltando son perfiles técnicos, en muchas áreas. Es lo que se demanda y lo que crecerá en los próximos años. Pero en términos de cantidad de trabajadores, hay muchas compañías a las que les sobra gente, y eso lo irán solucionando con medidas correctivas”. El que lo dice es el gerente de una operadora de las portentosas, con bases en varios países y una enorme expectativa en lo que depara Vaca Muerta.
Muchos de los nuevos y viejos actores del Oil & Gas tienen el mismo sendero de pensamiento. Para el caso, cuentan que Javier Iguacel, el ex ministro de Energía del macrismo que creó la empresa Bentia Energy para desarrollar campos maduros en el sector de hidrocarburos, está preocupado porque al desembarcar en Neuquén se encontró con que en el clúster “Neuquén Norte” -que le compró a YPF- “sobra más de la mitad de la gente, pero a la vez hay contratos con las operadoras que hay que cumplir”.
¿Cómo se zanjará el dilema? Nadie lo sabe a ciencia cierta, pero sí hay algo a lo que todos temen. “Enviar el telegrama y que aparezca el sindicato”. Y un dato que no es menor. Son 55 las áreas convencionales de las que YPF se desprenderá en diferentes puntos del país, en un plan macro que el gobierno bautizó como “Proyecto Andes”. O sea que la historia será larga.

Ya lo ha dicho este escriba. Esta región de la hermosa Patagonia, por el efecto Vaca Muerta, se ha transformado en una verdadera “isla” social, económica y financiera. Un economista amigo, profesional excelso, resalta algunos indicadores que esperanzan en términos “de la Macro”, y también aclara que este proto planeta es uno de los pocos escenarios del concierto nacional donde el empleo creció en términos reales durante este año (un 5% dice). “Pero tenés provincias como Formosa donde el empleo cayó el 17% en pocos meses o sectores como la construcción que se desbarrancaron (-18%)”. Cuestiones de “isla”.
Ahora, ¿la industria extractivista es todo lo dinamizadora que se piensa en términos de empleabilidad? Los registros de Neuquén, a partir de datos oficiales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social indican que en los últimos 10 años el sector de “extracción de petróleo crudo y gas natural” creció de unos 17.889 asalariados a 26.367 en el primer trimestre de 2024. Un incremento de casi el 50%, sólo superado por la Construcción, que desde 2014 experimentó un crecimiento de más del 90%, pero con menos personas ocupadas en “blanco” (21.439), y que en los últimos meses cayó por el efecto motosierra.
Los datos del sindicato de petroleros difieren un poco. “Te puedo decir que hay 27.000 afiliados titulares en petroleros privados, en toda la cuenca neuquina. Y que al sindicato de Jerárquicos debe tener otros 8.000, o sea que sumarían unos 35.000 trabajadores. En nuestro gremio, en los últimos 6 años, hubo un crecimiento de afiliados de entre el 60% y el 70%”, aclaran.
Números más o menos, Vaca Muerta cambió el eje en todo sentido. Son muchos los indicios que harían pensar que el caso NRG Argentina será apenas una mancha en un horizonte que se abre prístino. Aunque también hay quienes analizan y esperan un mercado donde habrá corcoveos, sobre todo por los precios internacionales (somos tomadores de precios por aquí) y la construcción de un escenario que será de competencia feroz en el plano externo. Pero eso será tema de próximos encuentros.







