La suba del barril del petróleo de casi un 40% por la guerra en Medio Oriente, de los 72 dólares de fines de febrero a los 105 actuales, es un desafío para Neuquén, que tendrá una renta extra por ingreso de regalías y retenciones a las exportaciones. Si el escenario se sostiene la provincia podría sumar entre $800.000 millones y $1,5 billones extras.
Con el Brent orbitando los 100 USD y el WTI por encima de los 90 USD en medio de la tensión en el Estrecho de Ormuz, la administración neuquina juega otro partido. El presupuesto se armó con un barril a 63 dólares y un precio de liquidación de regalías de 55 dólares, casi un 50% menos de lo que muestra la realidad. La brecha actual no es menor: es la diferencia entre un equilibrio ajustado y un excedente significativo.
Las regalías son el principal motor de ingresos de la provincia y representan más de la mitad de los recursos corrientes. Con una producción en ascenso, con un piso de 600 mil barriles diarios y un horizonte de crecimiento marcado, cada dólar que sube el barril tiene impacto directo en la política fiscal. A esto se suma que las exportaciones hidrocarburíferas aumentarán de 11.086 millones de dólares a 13.478 millones.
Hay matices. El primero es técnico: la provincia aplica un descuento cercano al 16% sobre el precio internacional para calcular regalías, pero aún así el crecimiento es importante. Otro atenuante es la volatilidad, todo lo que sube tiene que bajar y si bien las perspectivas son de mediano o largo plazo hasta volver al equilibrio actual, un cambio repentino en el escenario global podría desencadenar una caída profunda. El resultado es un contexto atractivo e inestable.
El derrame
El salto en regalías no agota el debate. La pregunta de fondo es qué pasa con esos ingresos extra. Hoy, parte de esa renta ya empieza a traccionar la economía local: las pymes neuquinas vienen aumentando su participación en contratos vinculados a Vaca Muerta, apalancadas por la Ley 3338, según un informe del Centro PyME - Adeneu.

De acuerdo al documento, el 46% de los montos contratados de la industria del Oil and Gas fueron absorbidos por las empresas neuquinas certificadas y en el segundo semestre de 2025 la contratación local registró un aumento de 20 puntos porcentuales respecto al año anterior. Ahí aparece un círculo posible: más precio implica más ingresos fiscales, pero también más actividad privada.
En el primer semestre de 2025 se registraron inversiones en el desarrollo de la Cuenca Neuquina por más de 2.600 millones de dólares, en el segundo semestre del año evidenció la baja en la actividad, con inversiones que superaron los 2.400 millones de dólares. En este período el porcentaje de contratación a Proveedores Neuquinos Certificado alcanzó un 46,22 por ciento.
Neuquén está frente a una renta extraordinaria, pero transitoria. Si ese excedente se canaliza en infraestructura, financiamiento y desarrollo de proveedores, puede bajar costos y fortalecer la competitividad del shale. Si logra convertir ese viento a favor en capacidad productiva —más proveedores locales, más infraestructura, más eficiencia— el impacto puede sobrevivir al precio del barril.







