TanGo Energy acaba de hacer historia en Río Negro. La petrolera que lidera Pablo Iuliano completó esta semana la perforación del pozo Charco del Palenque 1001, su primer pozo no convencional en la frontera rionegrina de Vaca Muerta y el debut formal de la compañía en el shale argentino. El hito tiene doble relevancia: no solo es el primero en el área sino que llega antes de lo previsto, lo que acelera toda la hoja de ruta que la empresa había trazado para la provincia.
El pozo perforado es el primero de un PAD de cuatro, cuyo plan piloto demandará una inversión total de 66 millones de dólares. El segundo pozo está previsto antes de que termine el año. Cada uno está diseñado con 3.500 metros de rama lateral, 50 etapas de fractura y alrededor de 250 toneladas de arena por etapa, un esquema técnico que apunta a una recuperación final de aproximadamente un millón de barriles por pozo, según confirmó la compañía. Toda la producción será evacuada hacia la Planta de Procesamiento de Crudo ubicada en Entre Lomas.
Adelanto de plazos
El dato más llamativo que reveló EconoJournal es la aceleración del cronograma. TanGo había anunciado en mayo que esperaba iniciar las perforaciones en 2027. La realidad superó ese plan: con el primer pozo terminado y las tareas de fractura programadas para antes de fin de año, la compañía proyecta extraer los primeros barriles de producción comercial en diciembre de 2026, doce meses antes de lo que había comprometido originalmente.
Aunque la formación en la zona de Charco del Palenque presenta menor espesor que en el centro de la Cuenca Neuquina, la compañía proyecta una alta productividad basada en la interpretación del subsuelo que viene realizando en sus tres concesiones rionegrinas. La meta global para Río Negro, una vez completado el proceso de derisking de esas tres áreas, es alcanzar los 60.000 barriles diarios de petróleo.
El RIGI en el horizonte
Una vez confirmado el potencial productivo de los bloques, TanGo planea presentar al RIGI un plan de desarrollo de 1.000 millones de dólares. Ese paso convertiría a la compañía en un jugador de escala relevante dentro del mapa de inversiones bajo el régimen de incentivos, que a esta altura acumula proyectos por más de 46.000 millones de dólares en el sector energético.

La firma posee el 50% de los derechos de explotación de las concesiones no convencionales de Charco del Palenque, Entre Lomas y Jarilla Quemada en la provincia, ubicadas en la ventana de petróleo de Vaca Muerta. El 50% restante pertenece a Vista Energy, la operadora que lidera Miguel Galuccio y que es hoy el principal exportador de crudo del país. En conjunto, esos bloques superan los 150.000 acres. Sumando sus activos en Neuquén y Mendoza, TanGo opera más de 300.000 acres en la formación.
Un nuevo jugador independiente
La empresa llegó a Vaca Muerta por un camino poco convencional. La compañía tomó el control de parte de los activos de Aconcagua Energía luego del default de esa firma, y desde entonces viene construyendo su posición como un nuevo jugador independiente en el shale argentino. El debut en Charco del Palenque es la primera prueba concreta de que esa apuesta tiene sustento operativo.
Para Río Negro, la perforación de TanGo suma otro nombre al mapa de operadoras que están apostando a la provincia como plataforma de desarrollo no convencional, en un momento donde el VMOS está en su recta final y los proyectos de GNL avanzan sobre la costa rionegrina. La ventana de petróleo de Vaca Muerta en territorio rionegrino, que hasta hace pocos años era casi desconocida para la industria, empieza a tener sus propios pozos productivos.







