El avance de Vaca Muerta en el mapa energético nacional se apoya en el desarrollo de una infraestructura robusta. Un elemento central lo constituye el Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, y en ese contexto, ya progresa la construcción de sus estaciones de bombeo, piezas fundamentales para garantizar el flujo eficiente del crudo. Estas estaciones, distribuidas a lo largo del ducto, se encargan de impulsar el petróleo desde los yacimientos neuquinos hasta el puerto exportador de Punta Colorada, en la costa de Río Negro.
La Estación de Bombeo Allen emerge como uno de los focos principales de esta fase de construcción. En este punto estratégico, los trabajos se concentran en la edificación de las bases que alojarán a tres grandes tanques de almacenamiento de crudo, cada uno con una capacidad de 50.000 metros cúbicos. En una primera etapa, se instalarán dos de estos tanques, y un tercero se proyecta para futuras expansiones del sistema. Estas estructuras se presentan como vitales para la acumulación de petróleo y para regular el flujo que luego el oleoducto llevará hacia el este.
Innovación técnica en la construcción de los tanques
La edificación de los tanques de almacenamiento incorpora una metodología constructiva particular que apunta a la eficiencia y la seguridad. Se trata del método "top-down", donde la parte superior del tanque se suelda primero y luego, de forma progresiva, los módulos inferiores se bajan mediante un sistema hidráulico. Este enfoque permite que gran parte del trabajo de soldadura de las paredes del tanque se realice en terreno firme, lo que asegura una mayor precisión en el montaje y optimiza los procesos constructivos. Se estima que los trabajos de soldadura de las paredes de los tanques iniciarán hacia fines de julio.
Las estaciones de bombeo despliegan un rol técnico indispensable en el funcionamiento de un oleoducto. A lo largo de los 600 kilómetros que recorre el Vaca Muerta Oil Sur, el petróleo experimenta pérdidas de energía a causa de la fricción interna y la distancia. La función principal de estas estaciones es compensar esas pérdidas, inyectando la presión necesaria para mantener un caudal constante y seguro. Su operación continua resulta esencial para el transporte eficiente y sin interrupciones del crudo, desde la cuenca neuquina hasta el punto de embarque en la costa rionegrino.
Avances previos
El VMOS, que se extenderá a lo largo de aproximadamente 600 kilómetros, conectará los yacimientos de crudo desde Añelo, en el corazón de Vaca Muerta (Neuquén), hasta el futuro puerto de exportación en Punta Colorada, en la costa atlántica rionegrina. Su principal objetivo es consolidar una nueva vía de salida para el creciente volumen de petróleo no convencional, afianzando la capacidad exportadora de Argentina.
Los trabajos de construcción del oleoducto exhiben un progreso significativo en distintos frentes en territorio rionegrino. Entre los avances más destacados se encuentra la etapa de bajada de caños a zanja. En esta fase, cinco máquinas "tiendetubo" trabajan de forma sincronizada para depositar con precisión los tramos de caño ya soldados en el fondo de la excavación, cuidando la integridad del ducto.
De forma simultánea, se iniciaron las tareas preparatorias para realizar los cruces especiales. Estos cruces son fundamentales para que el oleoducto atraviese infraestructuras existentes como rutas, vías de ferrocarril y canales de riego sin interrumpir su funcionamiento. Para ello, se utiliza tecnología de tuneleras con mechas sin fin, que perforan el terreno por debajo de los obstáculos, una metodología que minimiza el impacto en la superficie.
Río Negro, un nodo logístico clave para la exportación de crudo
El proyecto se encuentra bajo la dirección del consorcio VMOS S.A. La concreción de estas obras refuerza la posición de Río Negro como un actor fundamental en la logística de exportación de petróleo de Argentina. La provincia, con su ubicación estratégica en la costa atlántica, se consolida como un hub crucial para el envío del crudo de Vaca Muerta a los mercados internacionales.
La expansión de la capacidad de transporte de crudo desde Vaca Muerta se presenta como un componente vital para el crecimiento sostenido de la producción. A medida que los yacimientos incrementan sus volúmenes, la capacidad de evacuación del petróleo se convierte en un factor limitante si la infraestructura no acompaña el ritmo.








