El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sigue tensando las relaciones con Irán y el impacto sobre el precio del petróleo es directo con subas que llevan a que el barril vuelva a superar los 110 dólares. Incertidumbre global, tensión extrema, el estrecho de Ormuz cerrado y un camino de paz sin solución llevan las cotizaciones a una volatilidad extrema.
Tras la suba del martes, este miércoles el Brent entró en una escalada sin freno. En las primeras horas volvió a subir casi un 4%, pero la escalada no tuvo pausas y la cotización fue avanzando centavo a centavo hasta tocar niveles inéditos desde mayo de 2022, cuando comenzó el conflicto entre Rusia y Ucrania.
El barril de crudo de referencia internacional cotiza en torno a los 118 dólares, un valor que solo se alcanzó hace cuatro años atrás y en algún momento de comienzos de 2008 y 2011, pero como picos aislados. El crecimiento del 7% en la última jornada tiene su correlato con la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP+. El WTI norteamericano se comporta igual con un salto del 7% y un valor de 106 USD para las ventas futuras.

El comportamiento del crudo no es casual, está vincula a la tensión extrema en Medio Oriente. En las últimas horas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a enviar un mensaje a Irán y se burló de la última propuesta para poner fin a la guerra. “No logra organizarse, no sabe cómo firmar un acuerdo no nuclear, espero entre en razón pronto”, dijo.
El mandatario estadounidense publicó esas afirmaciones en su cuenta de Truth social acompañadas de una imagen generada con inteligencia artificial, donde se lo ve sosteniendo un arma de fuego sobre un fondo lleno de explosiones junto a la frase “No more Mr.Nice Guy” ("No más Señor Amable").

Pero eso no fue todo. Trump pidió a su Administración que se prepare para un bloqueo prolongado contra Irán, mientras se mantiene el alto el fuego en medio de negociaciones estancadas. De esta manera, el presidente de Estados Unidos optó por continuar presionando la economía y las exportaciones de petróleo desde Medio Oriente e impedir el transporte marítimo hacia y desde sus puertos, tras reuniones con altos funcionarios de seguridad en la Casa Blanca, según informó el martes The Wall Street Journal, que citó a funcionarios estadounidenses.
El mandatario consideró que el bloqueo, "un intento de alto riesgo" para forzar la capitulación nuclear de Teherán, conlleva menos riesgos que otras opciones como reanudar los bombardeos o retirarse del conflicto, indicaron dichos funcionarios que también dijeron que Trump no está dispuesto a renunciar a su exigencia de que Irán, como mínimo, se comprometa a suspender su enriquecimiento nuclear durante 20 años y acepte restricciones a partir de entonces.
En ese sentido, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, Trump dijo a sus asesores que la oferta de tres fases de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y posponer las conversaciones nucleares demuestra que Teherán no estaba negociando de buena fe.
Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, afirmó que Estados Unidos cumplió sus objetivos militares en la guerra contra Irán y que, "gracias al exitoso bloqueo de los puertos iraníes, Estados Unidos tiene la máxima influencia sobre el régimen" durante las negociaciones para impedir que Teherán adquiera un arma nuclear.







