Con una convocatoria récord, que obligó a modificar la sede, el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) realizó una reunión informativa sobre oportunidades de trabajo y provisión vinculadas al proyecto para prestadores y trabajadores de la localidad de Allen, donde se encuentra una de las cabeceras del ducto. Este tipo de eventos es una política del proyecto que ya tuvo sus ediciones en Cipolletti y San Antonio.
Más de 150 comerciantes, prestadores de servicios y pequeñas y medianas empresas participaron de una reunión informativa orientada a acercar oportunidades concretas de trabajo vinculadas a la iniciativa. La convocatoria superó ampliamente las expectativas iniciales y obligó a trasladar la actividad a un espacio más amplio, reflejando el nivel de interés que genera el proyecto en la economía regional.
El encuentro tuvo como objetivo principal explicar cómo los actores locales pueden incorporarse a la cadena de valor del VMOS, una obra clave que busca conectar la producción de Vaca Muerta con la costa atlántica de Río Negro en el puerto de Punta Colorada, consolidando una nueva vía de exportación de hidrocarburos.
El alto nivel de participación no solo evidencia expectativas, sino también una señal concreta del impacto económico que comienza a generar el proyecto en territorio rionegrino. Sectores diversos —desde logística hasta servicios generales— mostraron interés en convertirse en proveedores de una iniciativa que promete dinamizar la actividad en toda la región.
Desde el gobierno provincial destacaron que este tipo de encuentros permiten fortalecer el vínculo entre las grandes obras energéticas y el entramado productivo local, buscando que el crecimiento se traduzca en oportunidades reales para empresas y trabajadores de la zona.
En ese sentido, se anticipó que el acompañamiento a los interesados continuará en las próximas etapas, con el objetivo de facilitar su incorporación efectiva al circuito productivo del VMOS.
Allen, cada vez más protagonista
El interés del sector privado se suma a una serie de avances recientes en la ciudad, que consolidan a Allen como un nodo estratégico dentro del desarrollo del oleoducto. La combinación entre obra pública, inversión energética y participación local empieza a delinear un escenario donde el impacto del VMOS trasciende la infraestructura y se proyecta sobre la economía cotidiana.
Así, mientras avanzan las obras, también crece la expectativa de que el proyecto no solo transporte petróleo, sino también oportunidades para una región que busca consolidarse como protagonista en la nueva etapa energética del país.







