Vaca Muerta tiene su corazón en Neuquén y sus venas en Río Negro. Mientras el petróleo y el gas brotan de la roca madre en su mayoría de los yacimientos neuquinos, la provincia vecina se convirtió en un hub exportador por su costa en el océano Atlántico como principal atractivo que motivaron los dos principales proyectos de evacuación energética del país: el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), el oleoducto que unirá la cuenca con el puerto de Punta Colorada, y el Argentina LNG, con dos buques licuefactores de GNL en el Golfo San Matías con sus respectivos gasoductos.
Todo comenzó en 2024 cuando la provincia firmó la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), desde allí comenzaron a confirmarse los proyectos. Luego, dos meses después, llegó la decisión de YPF de instalar los buques de GNL en Río Negro, y no en Buenos Aires, en aquel momento con Petronas como socio estratégico. Finalmente se anunció el VMOS.
En la última semana, el gobernador Alberto Weretilneck, su par de Neuquén, Rolando Figueroa, y el CEO y presidente de la petrolera estatal, Horacio Marín, recorrieron las obras del oleoducto en Sierra Grande, donde se inauguró una nueva oficina. Luego se realizó un encuentro entre los funcionarios públicos y actores del sector privado para consolidar la alianza que da impulso a la iniciativa de exportación de crudo.
“Río Negro, a partir de todo esto que se ha decidido y que se está haciendo, no va a ser el mismo. La Provincia está iniciando un camino que nos proyecta 30 años hacia adelante de una manera que nunca hubiésemos imaginado. Es la primera vez que la Patagonia industrializa sus recursos. Ver este proyecto hecho realidad impacta. No son solo papeles: es una obra que se siente y se vive", dijo el mandatario rionegrino.
“Hoy eso cambia. Producimos, procesamos y exportamos desde nuestro golfo, generando trabajo, infraestructura y desarrollo para nuestra gente. Nada de esto hubiese sido posible sin liderazgo político para cambiar normas que impedían exportar energía desde este golfo. Defendimos los intereses de Río Negro y generamos las condiciones para que las inversiones lleguen”, agregó.

La obra del VMOS tiene un impacto directo con más de 5.000 empleos generados, de los cuales el 80% de los trabajadores son rionegrinos. Además, ya se distribuyeron más de U$S 120 millones en salarios en la provincia y la actividad moviliza proveedores, transporte y servicios en toda la región. MIentras el proyecto ya supera el 54% de avances, Horacio Marín se anima a proyectar el VMOS II. "Creo que va a haber un VMOS II, lo estamos definiendo con los socios", afirmó.
En tanto, el Argentina GNL, que se lleva a cabo con el consorcio Southern Energy (SESA), integrando a las principales compañías petroleras del país, podría tener novedades en las próximas semanas con la firma del contratao con SEFE (Securing Energy for Europe), la compañía energética internacional propiedad del Gobierno Federal de Alemania, y según Marín en noviembre se firmaron el FID, la decisión final de inversión. Mientras tanto, las firmas que integran el proyecto trabajan para conseguir los 20.000 millones de dólares de financiación que se necesitan para infraestructura.
En ese contexto, Río Negro dejó en claro su protagonismo y presentó un mapa con los ductos que cruzará la provincia transportando los hidrocarburos de Vaca Muerta al Océano Atlántico y de allí al mundo. En la imagen se ven los 437 kilómetros del VMOS hacia Punta Colorada, la ampliación clave de evacuación al nodo Allen, un gasoducto dedicado para GNL y un poliducto de 22” que permitirá separar propano, butano y gasolinas naturales en territorio rionegrino.








