El gobernador de la provincia de Neuquén, Rolando Figueroa, remarcó la importancia de mantener reglas de juego claras para la industria del petróleo y el gas, sin importar la diferencias políticas con otros gobierno, anteriores, de otras jurisdicciones o de otro símbolos políticos, y destacó que la continuidad es una virtud de Vaca Muerta.
"Más allá de las diferencias políticas con gobiernos anteriores, nunca cambiamos las reglas de juego para las empresas. No podemos decir lo mismo de los gobiernos nacionales, que viven modificando el escenario y generando incertidumbre de acuerdo a quién le toque gobernar”, dijo el mandatario durante un evento organizado por el diario Río Negro.
Figueroa señaló que “hay más de 28% de costo impositivo que lo recauda el Estado Nacional". "Eso es un costo oculto, porque no lo vemos en beneficio de nuestra gente, en nuestras rutas”, agregó.
“A los municipios les reclaman por la tasa vial que cobran, pero eso se vuelca en al asfalto en las ciudades, mientras que las rutas nacionales están destruidas. No hay que cargar tanto sobre las provincias y municipios porque nos hemos puesto sobre nuestras espaldas gran parte de las responsabilidades que existen en este país”, afirmó.
Qué más sigue
Figueroa recordó que el Gobierno provincial está construyendo 600 kilómetros de rutas y destacó que “ahora la industria se ha puesto de acuerdo y está financiando gran parte de la Ruta 7 con fondos propios”, en referencia a la empresa YPF. Dijo que, en contrapartida, “muchas de las rutas nacionales que atraviesan nuestro territorio están en estado de abandono”.
“Vamos a pesar todos los camiones porque nos están destruyendo nuestras rutas, y vamos a cobrarle peaje a todos los que vengan de otras provincias. El neuquino no va a pagar y la empresa neuquina va a pagar menos. También tenemos que ver cómo proyectamos un tren, cómo podemos alivianar las rutas, cómo le podemos otorgar mayor seguridad a nuestra gente al transitar las rutas”, aseguró.
“Estamos haciendo nueve escuelas técnicas de 5.000 metros cuadrados cada una, que representan 14 millones de dólares de inversión. Eso, por supuesto fortalece todo un desarrollo que le viene muy bien a las empresas. ¿Por qué? Porque eso ayuda a contribuir a tener, no solo la capacidad instalada, sino paz social”, dijo y concluyó: “Acá los gobiernos terminamos haciendo muchas de esas obras que otorgan soluciones, lo que no ocurre en otros lugares del mundo”.







