El sector energético se consolidó como protagonista en la economía externa argentina al inicio de 2026. Según datos oficiales del Intercambio Comercial Argentino (ICA) elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la balanza comercial energética registró en enero un superávit de USD 618 millones, equivalente a casi un tercio (31%) del saldo positivo total de la balanza comercial del país ese mes.
Este resultado, difundido por medios especializados en energía y por la cuenta oficial del Ministerio de Economía, confirma la creciente preponderancia del sector hidrocarburífero para la generación de divisas en un contexto económico complejo, donde el comercio exterior es uno de los pocos pilares de estabilidad macroeconómica.
El superávit de USD 618 millones no fue producto de un boom único, sino de una combinación de ventas al exterior relativamente estables y una drástica reducción de importaciones energéticas:
- - Las exportaciones energéticas alcanzaron USD 781 millones, con una leve caída respecto a enero de 2025 atribuible principalmente a la baja de precios internacionales.
- - Las importaciones del sector sumaron USD 163 millones, un nivel históricamente bajo que refleja, en parte, la mayor producción interna y la reducción de la dependencia de combustibles importados.
El análisis desagregado indica que el efecto de precios internacionales redujo el superávit en aproximadamente US$ 108 millones en comparación con enero de 2025, mientras que el componente de cantidades —mayores volúmenes netos exportados— aportó un modesto US$ 23 millones adicionales.
Vaca Muerta como motor de la balanza
Un elemento clave detrás de este desempeño es la expansión de la producción en la formación no convencional de Vaca Muerta (Neuquén), epicentro de la extracción de hidrocarburos. En enero, la producción petrolera en Neuquén alcanzó 610.715 barriles diarios, un récord histórico y un incremento interanual de más del 30%. Casi la totalidad de ese volumen provino de yacimientos no convencionales.
Este crecimiento en producción ha permitido tanto aumentar exportaciones de crudo como reducir la necesidad de importar combustibles y gas, generando así ahorros significativos en divisas.
El contexto del comercio exterior argentino
El resultado energético se inscribe en un panorama externo favorable para Argentina. En enero, el país logró un superávit comercial total cercano a los USD 2.000 millones, acumulando 26 meses consecutivos con saldo positivo en la balanza de bienes, según datos preliminares del INDEC.
Este desempeño general responde a dos fuerzas combinadas:
- - Crecimiento sostenido de las exportaciones, que en enero aumentaron alrededor del 19% interanual, y
- - Contracción de las importaciones, que cayeron cerca del 12%, según diversos informes sectoriales.
Pese a la incidencia del sector energético, el comercio exterior también muestra tensiones regionales: por ejemplo, el saldo comercial con los países del Mercosur fue negativo en enero, con un déficit de USD 140 millones, lo que subraya una asimetría estructural de la economía argentina en sus relaciones comerciales regionales.







