En total, 15 pozos de Vaca Muerta ya superaron el millón de barriles de petróleo acumulado, en su mayoría con más de tres años de producción, mientras que hubo cuatro que rompieron esa barrera y uno lo hizo en menos de 12 meses, según un estudio de la consultora GtoG Energy, que ahora fue más allá y puso el ojo no en la cantidad sino en la distancias. .
Este panorama actual está cambiando la historia productiva de la cuenca neuquina, que se desde el comienzo de su desarrollo en 2013 persigue el objetivo del millón de barriles diarios. Actualmente con 400 mil de promedio y picos de 500 mil, ya hubo áreas que lograron alcanzar el millar, pero ya no se mide solo cuánto petróleo puede extraer un pozo a lo largo del tiempo, sino por la velocidad con la que alcanza esos hitos.
Esa pendiente —el ritmo al que crece la producción— se convirtió en el nuevo termómetro de eficiencia del shale argentino y una carrera contra el declino del recurso, los precios internacionales y los cuellos de botella.
Un análisis de GtoG Consulting revela una tendencia contundente: los pozos más recientes logran acumular un millón de barriles de petróleo en una fracción del tiempo que necesitaron las generaciones anteriores. Lo que antes era una meta de largo plazo, hoy es un estándar inicial que redefine las reglas del juego.
Según el reporte, este logro se da por la combinación de ingeniería, diseño y precisión operativa. Las ramas laterales ahora superan los 3.000 y hasta 3.500 metros, los diseños de fractura incorporan mayor densidad e intensidad de agente sostén, y la ejecución en campo se ajusta con una precisión milimétrica que reduce los tiempos muertos al mínimo.
“Estamos viendo una verdadera compresión del tiempo productivo. Cada pozo nuevo aprende del anterior, y eso está acelerando la curva de aprendizaje del play”, resumen desde la consultora.
En términos prácticos, esta evolución impacta directamente en la economía de los proyectos: el payout llega antes, el flujo de caja mejora y la rentabilidad se consolida más rápido. La type curve de Vaca Muerta —esa curva modelo que define el comportamiento esperado de un pozo— se está reescribiendo en tiempo real.
Los pozos del millón de barriles
De total de pozos que ya superaron el millón de barriles, hay cuatro que lo hicieron en un tiempo acelerado. Entre ellos brilla el VIS.Nq.BPO-2801(h) de Vista Energy en Bajada del Palo Oeste, que cruzó el millón en menos de 12 meses. Lo siguen XOM.Nq. BdC-10(h) de ExxonMobile en Bajo del Choique, área que ahora concesiona Pluspetrol, y VIS.Nq.BPE-2202(h) en Bajada del Palo Este, también de Vista, que superaron la marca en 18 meses.
El otro área que logró saltar la barrera del millón fue el YPF.Nq.LLL-1610(h) de Loma Campana, de YPF, la mayor productora de la cuenca nequina y el pais, que demoró dos años y cuatro meses.

Las áreas con mayor cantidad de barriles acumulados son Loma Campana, que tiene cinco pozos con más de 1 millones de barriles totales acumulados, con uno de ellos que ya no se encuentra productivo. Esto marca la preponderancia de YPF en Vaca Muerta. Luego aparecen Bajada del Palo Oeste, Bajo del Choique, Medano de la Mora (Vista), Bandurria Sur, Loma Campana, Bajada del Palo Este y Oeste y La Amarga Chica.
En el informe, GtoG Energy explicó que el salto productivo se logró por la mejoras en la eficiencia con una la extensión progresiva de las ramas horizontales, que permitió incrementar de manera sustancial el contacto con el reservorio, mejorando el drenaje. "Este avance, junto con la optimización en diseños de fractura y la curva de aprendizaje operativa, explica por qué hoy vemos acumuladas que antes parecían inalcanzables en plazos tan cortos", detallaron.







