La reestructuración societaria de TanGo Energy Argentina sumó un nuevo capítulo clave. La compañía liderada por Pablo Iuliano informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que absorbió el 7% restante del capital accionario que todavía estaba en manos de los fundadores de Petrolera Aconcagua Energía, completando así el control total de la empresa.
La operación implicó la salida definitiva de Diego Sebastián Trabucco y Javier Agustín Basso, quienes transfirieron la totalidad de sus acciones a Tango Energy S.A.U., accionista controlante de la sociedad. La participación cedida equivalía al 7% del capital social y de los votos de la firma.
Según el hecho relevante presentado ante la CNV, la única excepción fue la adquisición de dos acciones por parte de Iuliano, actual director y CEO de la empresa.
Con este movimiento quedó formalmente cerrado el proceso de transición corporativa iniciado a mediados del año pasado, consolidando el traspaso definitivo de la conducción institucional y operativa de la compañía.
Además de la modificación accionaria, la Asamblea de Accionistas aceptó las renuncias de los directores designados por los accionistas salientes. En ese marco, dejaron sus cargos Diego Martín Salaverri y Santiago García Mirra, mientras que fueron nombrados Andrés Ponce y Mariana Urquiola como nuevos representantes del directorio.
La consolidación accionaria llega en un momento de fuerte expansión para Tango Energy. La firma obtuvo recientemente sus primeras tres concesiones no convencionales en la provincia de Río Negro: Jarilla Quemada, Chañar del Palenque y Entre Lomas. A eso se suman las cesiones de cinco áreas provenientes de Vista Energy, que fortalecieron su presencia en la región.
Con ese esquema de activos, la compañía elaboró un plan de crecimiento orientado a alcanzar una producción de 60.000 barriles diarios de petróleo a partir de sus operaciones distribuidas entre Río Negro, Mendoza y Neuquén.







