Pablo Cervi llegó al Congreso desde el sector privado y mira la política con la impaciencia de quien está acostumbrado a otro ritmo. Senador nacional de La Libertad Avanza por Neuquén, sigue de cerca todo lo que pasa en Vaca Muerta y en una entrevista con El Cronista Stream trazó un mapa de lo que está pasando en la cuenca, lo que viene y lo que todavía falta resolver.
Para Cervi, el debate sobre Vaca Muerta tiene menos controversia en el Parlamento que otros temas. "Ahí hay cierto acuerdo porque se entiende que es la forma de salir adelante", dijo, y explicó el salto que vivió el sector a partir del cambio de paradigma que trajo la actual administración. En su diagnóstico plantea que el recurso siempre estuvo, pero faltaban las condiciones para aprovecharlo. "Teníamos el recurso, teníamos la posibilidad de explotarlo, pero no teníamos cómo evacuarlo", resumió.
Tres variables explican, según el legislador, el despegue de los últimos años: la corrección del precio del petróleo y el gas a valores internacionales, la normalización del tipo de cambio y la habilitación de contratos en firme para la exportación de hidrocarburos. A eso se sumó el RIGI, que en su lectura "trabajó sobre los cuellos de botella" que frenaban la escala necesaria para que los proyectos de infraestructura se volvieran viables.
De 2.400 a 9.000 millones de dólares
El impacto en las arcas provinciales es uno de los datos que Cervi usa para dimensionar la transformación. Según expresó, Neuquén pasó de un presupuesto de 2.400 millones de dólares en 2024 a 5.000 millones en 2025. Con el VMOS en marcha y los proyectos de GNL operativos hacia 2031, la provincia podría llegar a los 9.000 millones de dólares anuales en regalías e ingresos asociados.
"Neuquén y Río Negro son las provincias más beneficiadas por la política que lleva adelante Javier Milei, justamente por Vaca Muerta", afirmó, y agregó que ese crecimiento no se queda solo en la Patagonia. Hay hubs de la industria en el conurbano bonaerense, Santa Fe y Córdoba, con empresas metalmecánicas que producen para la cuenca, centros de ingeniería que se instalaron en Buenos Aires y proveedores de infraestructura distribuidos en varias provincias.
La balanza comercial es otro de sus argumentos. En 2023, Argentina cerró con un déficit comercial de 3.000 millones de dólares. Este año se espera un superávit de 14.000 millones. "Estás compensando 17.000 millones de dólares que antes se iban del país o que no los tenías", dijo.
La migración que ya llegó
Preguntado sobre el flujo de personas hacia Neuquén, Cervi fue directo: hay migración y es real. "Mucha gente viene en búsqueda de trabajo", reconoció, aunque matizó el fenómeno. Parte de ese movimiento no viene de otras provincias sino de las propias cuencas en declive, como el Golfo San Jorge y Santa Cruz, donde la producción convencional retrocede y los trabajadores se desplazan hacia donde está la actividad.
El diputado también reconoció que la provincia no está del todo preparada para absorber un aluvión poblacional masivo, pero introdujo una distinción importante: los 90.000 empleos que Marín proyecta en la cuenca neuquina son en gran medida empleos de etapa de construcción, no de operación. "Viene este aluvión, pero después de tres años que terminan las obras de infraestructura, baja la mitad la cantidad", explicó, lo que implica que el desafío no es solo atraer gente sino también prever cómo se acomoda el mercado laboral cuando la etapa en construcción se complete.
El crecimiento de los servicios es la respuesta que ve para ese momento. La economía de Neuquén tiene hoy un 30% de su PBI en servicios, contra el 60% que tiene una economía desarrollada. "Te falta un odontólogo, te falta un jardinero. No siempre hay que pensar en trabajar en el petróleo, pero va a haber trabajo en Neuquén", sostuvo.
Agregar valor, el gran desafío
Cervi no se conforma con la foto del boom exportador y apunta más lejos. Para él, el verdadero desafío es transformar las ventajas comparativas en ventajas competitivas, y pone ejemplos concretos. Argentina produce solo el 50% de la urea que consume, con el mercado brasilero demandando grandes volúmenes de fertilizantes y el gas disponible para producirlos. El gas sobrante en verano podría usarse para generar electricidad y regar tierras en la Patagonia y la Mesopotamia. La petroquímica de alto valor, que el Súper RIGI busca incentivar, es otra de las apuestas.
"Solamente exportando materias primas no podemos hacerlo", fue categórico. Y en eso, la lógica que describe es la opuesta a la sustitución de importaciones de los años 30: no se trata de fabricar lo que no somos competitivos en producir, sino de agregar valor a lo que sí tenemos en abundancia.
Cervi no cree que Vaca Muerta pueda salvar a toda la economía argentina por sí sola, pero sí que es la gran oportunidad del momento. "Creo que para Argentina se han alineado los planetas", dijo, y las oportunidades hay que aprovecharlas cuando llegan.







